Ok, cosas que a uno se le ocurre pues… allá va.
Un día más de trabajo o mejor dicho noche larga… Maria Isabel ya no nota la diferencia entre la hora de entrada y salida, ya su cuerpo se acostumbró a la rutina nocturna del trabajo y los días, como Scarlet Sinner una de las bailarinas prepago más deseadas del club luna plateada su vida se debatía en la rutina de dormir, salir de compras con alguna que otra amiga/amante cercana, un viajecito de fin de semana de negocios con algún cliente y las noches en el club, siempre un baile por allí, un toque por allá, un roce, atender clientes y siempre alguno que se iba al privado con ella y luego unos minutos de jadeo ejercicio y eyaculación con condón regresaba a la barra como si nada, sumida en sus pensamientos, la vida de bailarina mala no era, gracias a ella consiguió el apartamento en el centro, cuyos vecinos ni se imaginan en los pasos en que anda, pagó sus estudios de administración, que nunca ejerció cuando se dio cuenta que le iba mejor administrando su cuerpo que la empresa de un viejo baboso que la quería como una diversión, y por supuesto algunos retoques de nariz y por supuesto unos cc adicionales de busto para unas bellas razones 38 C coronadas en unos pezones enormes y proyectados de color marroncito en la perfecta frontera entre oscuro y claro, perfectas para una estatura de casi 1.85. Morena de cabello largo y negro, con ojos verde-azules de contacto, nariz perfilada y labios gruesos unas piernas torneadas y unas nalgas de acero, mas una destreza amatoria desarrollada en la adolescencia a punta de experimentos que harían sonrojar a cualquier macho que la deseaba, la Sinner se ganó su puesto como hembra salvaje y deseada, a punta de sesiones sexuales salvajes, delicadeza combinada con lujuria y mucha destreza en donde tocar chupar y cuando hacer acabar…
Pero como cosa rara no era suficiente, ya por el tiempo le fastidiaban los hombres a quienes sometía, algunos que gustaban de prácticas sadomasoquistas extremas eran divertidos al inicio, pero luego eran tan predecibles en lo que le pedían como los misioneros que le practicaban a sus respetables mujeres, los tríos eran inconvenientes porque ya había hecho pedazos varias amistades de hombres querían experimentar y terminaron compitiendo por la preferencia de sus encantos, dejó de tener relaciones con clientes mujeres donde mal no le iba y decidió tener algunos desvaríos y orgasmos clitorianos con alguna que otra compañera de trabajo que a veces caía en las redes de sus manos y su lengua, estaba un poco fastidiada de todo y pensaba en unas vacaciones con sus ahorros o un cambio, solo faltaban unos días convenidos con la dueña del lugar para finalizar o suspender contrato, así que iba tranquila a su lugar y atendía a sus clientes de forma expedita, esa fecha ya eran las 11 de la noche y se disponía a estar en su puesto pensando en darse un gustico o capricho, cuando se le ha acercado una persona, varón de unos 24 años, casi los mismos que ella, que no reconoce, pero se le hace familiar de algún lado, justo cuando iba a iniciar su rutina de forma afectuosa como todos los clientes solo escuchó…
Háblame directamente, que haces y cuales son tus precios?????
Ello lo sorprendió, pero como amante de las cosas directas y sin muchos rodeos, le especificó sus rutinas, sexo normal, orales, bailes eróticos con tubo y todo, algunos masajes, como mandarín, griego y tailandés, más algunos juegos a convenir que salen más caro…
Ok, está bien, aquí tienes un fajo de billetes y poco a poco irás descontando… igual hay más de donde salieron estos
Se quedó sorprendida, tanta magnanimidad era extraña y más cuando lo hacía todo tan fácil, decidió aceptar a pesar de ser un cliente nuevo sin haber hablado con él como se estilaba, pagó habitación y demás en efectivo y decidieron entrar poco a poco, ella se iba a desnudar pero el chico la detuvo, quería hacerlo él, así que aceptó solo le pidió colocarle un accesorio que el mismo seleccionó para la ocasión, justo cuando ella aceptó sintió un frío en la espalda que se sincronizaba con una cadenita con un nombre, su nombre, ella no la reconoce pero cae en cuenta, esa cadena ya había sido de ella…
Supongo que todavía te acuerdas, verdad?????
Ronnie…
Si, Ronnie, ese chico tímido que estudiaba para salir adelante y tener un título, el mismo que por ser ensimismado las chicas lo dejaban pasar, ella misma no le paró bola, gracias a que como era la chica popular que todo lo podía tener, se empató con el deportista, que era un soberano papanatas, pero las leyes sociales lo exigían, pero coincidieron en una clase y exposición y a regañadientes decidieron trabajar… ella veía algo extraño algo que no coincidía con él, y no tenía nada que ver que se vistiera de negro, oyera Rock Pesado, mucho menos con sus escritos y los libros en idiomas que no eran en español…
Trabajaron y en general el sacaba las exposiciones y le daba su parte, como les fue bien y ella subía sus notas decidió su padre hablar con él para que le ayudara con las otras materias a cambio de dinero, el aceptó más por los discos que compraría con eso que por la chica, que ya estaba desarrollando el cuerpo que pondría a sus pies a todos lo hombres y mujeres que la accedieran…
En general estudiaban en casa de ella, pero un día ella decidió, más por los rumores que se decían del muchacho, ir a casa de él a estudiar, el se negó de buenas a primeras, tuvo que insistir bastante para que él aceptara, ella llegó y no vio nada anormal, a pesar de ver un cuarto pintado de negro, sin afiches o cuadros, con varias pilas de libros y muchos CDs de Rock, ella se sintió algo incómoda, pero era la típica casa de un chico que era abandonado por una pareja de trabajadores que tuvieron un desliz, pero cuando se sentó y vio en la mesa de al lado un folleto no pudo con la curiosidad, lo vio y eran varias fotos de posiciones sexuales con su explicación en idioma extraño, escandalizada pero callada ella decidió quedársela no sabiendo el porqué, llegó el muchacho, cerrado como siempre y empezó a explicarle sus clases como un día normal, le dio las gracias y se retiró, en la noche metida en su cuarto no podía dormir pensando en lo que descubrió y creyendo todas las cosas que decían sus amigas de él, así que decidió enfrentarlo mostrándole el cuerpo del delito… craso error, o no…
El al ver el folleto mientras era recriminado de forma inexpresiva se acercó a la chica, que no pensó que reaccionaría así, sin mediar palabra la beso profundamente como un condenado a muerte a su amada, lo que dejó en shock a la chica que se quedó paralizada, perfecto para el muchacho que al darse cuenta la empezó a acariciar cada segundo de forma más impúdica, cuando Isabel cayó en cuenta, tenía varias prendas menos y estaba recostada en un sofá, estuvo a punto de parar y levantarse cuando sintió una caricia húmeda entre sus piernas, una lengua juguetona que la puso a temblar y la hizo como tener sujetas las manos y los pies, lo peor de todo fue que él no la penetró sentía sus nervios y temor así que la hizo a acabar con una buena sesión oral… cuando terminó estuvo a punto de meterle una cachetada pero algo la detuvo, decidieron calladamente despedirse y dejarlo así… hasta la semana siguiente que ella misma fue a la casa, ese día entre besos, caricias, desnudeces y demás la penetró delicadamente, tan delicada que casi ni sintió dolor, más si una erupción de placer que le duró casi todo el día, dejándola extasiada y con un cosquilleo distribuido en los pezones, espalda y glúteos.
A pesar de tener novio, ya no podía parar, y lo peor es que el muchacho decidió utilizar las artes que había estudiado con su nuevo conejillo de indias, empezaron a practicar distintas posiciones y ángulos de penetración, cuando no fue suficiente, empezaron a jugar, todavía se acuerda cuando la amarró de muñecas y tobillos y vendada de ojos le pasaba hielos por todas su parte erógenas haciéndola temblar, le besaba los pies, la untaba con sustancias dulces, agridulces y saladas la disfrazaba de todas las profesiones más correctas y la penetraba con mucho más furia… cosa a la que ella se acostumbró ya que había algo más allí igual no desatendieron sus obligaciones escolares y dio que pensar que ella se cambiara a la sección de él, pero sus amigas creyeron al igual que los chicos que todo era el típico interés por pasar la materia, por supuesto no contaban que el maestro era él y ella una insaciable alumna que se comía su soldado erecto como si más nunca lo volviera a ver.
Pero por supuesto eso no podía durar para siempre, al terminar las clases ella seguía iendo a su casa, los padres empezaron a sospechar, y tuvieron la mala suerte que en una de sus sesiones los padres aparecieron y los encontraron desnudos en plena practica de un 69, no tuvieron más remedio que llamar a sus padres, y allí empezó la decadencia…
Le prohibieron a la chica ver al muchacho, pero ella no se lo caló, el novio que nunca sabía nada se enteró y estuvo apunto de caerle a coñazos, pero los amigos lo detuvieron, ella en contra de todo decidió ir a la casa y preguntar por él, le dijeron que andaba en el parque y lo fue a buscar, claro el novio iba detrás de ella…
Lo encontró en la plaza, como siempre, cabizbajo y absorto en sus pensamientos mezclados con Rock Pesado, el se dio cuenta y la invitó a sentarse, no dijeron nada cuando el novio se le abalanzó y le empezó a dar golpes. Ella le pidió por favor que lo dejara ya que ni siquiera se estaba defendiendo, el con rabia le dio una cachetada, lo que encendió al chico, no se sabe como, pero un chico flaco e inofensivo, así como soltaba su furia sexual con ella, la arrechera hizo que le diera una coñaza al novio, le reventó la mandíbula y varias costillas, dejándolo para el hospital…
No dio tiempo de despedidas, solo un ya regresaré… mientras sin darse cuenta él se quedó con una cadena con su nombre que le regaló una tía hace unos años, que más nunca había visto
Y el tiempo pasó… entre peleas con sus padres, divorcios, quedarse sola y decidir utilizar lo aprendido con Ronnie para sobrevivir, por eso entró al club y ascendió a pasos agigantados, pero a un alto precio, el extrañar a alguien que se entregó con furia con cada posesión que el le hacía…
Te dije que volvería… no sabes lo que me costó buscarte. Cuando te vi por primera vez me emocioné como nunca por encontrarte, pero no quise buscarte de una vez, decidí dejarte hacer, y me di cuenta que sigues siendo la misma, es por ello que cuando ya me acostumbré de nuevo a tu quehacer, me acerqué… a ver que pasaba.
Al final de cuentas, no hicieron nada sexual por esa noche, pero luego de hablar mucho y ponerse al día, ella encontró en él y su cariño puro e indecente la excusa para cambiar la rutina y decidieron luego de unos reencuentros sexuales y darse cuenta que el hambre seguía allí, tomarse unas vacaciones bien merecidas, juntos… con los amigos que conseguirían en el camino, no sabemos si fueron felices, pero lo que Dios hizo el buen sexo, y algo más, los reunió…
Fin…