UN CUENTO LIQUIDO VERSION 85.1

Ah… back to the basics, tengo esta idea desde hace unos días, así que mientras viene la tormenta infernal, intentamos echarle pierna… al 05/10/2011 la actualizamos porque mi mujer leyó esto y me dijo que le faltaban vainas, asi que bueno, se los ponemos a ver que tal…

Here we go…

No podríamos decir que Alexandra estuviera premeditada a pasar por todas las cosas que le sucedieron, pero digamos que bueno, a veces las decisiones que se toman a la ligera y sin pensar suelen tener consecuencias que son mucho más graves que se calculan.

Hija de una familia de clase media tirando pa abajo, la carajita siempre fue malcriada y hacía las cosas más para ladillar a sus padres que porque le gustaban, luego de una adolescencia rebelde donde tuvo muchos problemas con sus padres, la muchacha no se le ocurrió mejor idea que enamorarse de un peluche que trabajaba en la policía de la ciudad, el cual como todo al principio, fue color de rosas y muchas estrellitas, hasta que pasó el polvazo, seguido de un retraso que se tomó como embarazo y armó la grande, al final Alexandra corrida de la casa por sus padres, terminó en el rancho en vías de ser casa del Jefferson, que era como se llamaba el policía, y bueno como siempre suele pasar, empezó bien y poco a poco todo se fue a la mierda hasta llegar a categoría de infierno.

El pana le gustaba salir, beber y andar con sus amigotes para arriba y para abajo, además que el muchacho aprovechaba de ser enchapado para tener sus negocitos bien de pinga que rayaban en lo ilícito, obvio que Alexandra no podía ni debía decir nada, porque estaba en territorio que no era de ella y si lo hacía, pues le salía unos cuantos gritos bien dado por un Jefferson que poco a poco se le quitaron las ganas de respetarla, así que callada y todo, Alexandra debió quedarse callada, más cuando el fulano embarazo que ella decía tener nunca se materializo, cosa que terminó de enrarecer el ambiente de ambos donde Alexandra empezó a dormir sola, pasarse encerrada días enteros rumiando comida y la televisión, mientras la mente se le iba en esos días donde con sus amigas hacía de todo un poco y disfrutaba que jode de la adolescencia y la juventud libre, esa misma que mandó a la mierda por idiota, y de pana que estaba jodida, porque era tratada por su maridito como un servicio y no podía salir muy lejos porque le echaban paja y luego burro de regaño, y bueno así pasaron los años, tan lentos en día a día como veloz  en los meses, y la muchacha poco a poco había sido desarmada de sus cosas, cuando allí lo vio.

Era una camisa de trabajo de su esposito, la cual tenía varias manchas de pintura labial, primero sintió que todo se le movía debajo de los pies, que el aire se le iba de los pulmones sin respirar, y bueno decidió armarse de valor y preguntarle a su maridito Jefferson que era esto…

Bueno recibió de respuesta que eso no era su peo, que lo lavara y ya, que dejara la ladilla que solo era una arrimada en esta mierda y que si seguía así mejor que se fuera par coño, bueno todo eso gritado pues y cuando ella le pidió algo de respeto le dieron una cachetada para que se callara, él luego de hacer eso, se quedó como petrificado, nunca le había pegado y estuvo a punto de decir algo, pero agarró sus llaves y se fue un rato fuera de la casa, mientras Alexandra quedó de rodillas en el piso llorando por primera vez en años.

Y bueno así pasaron los meses, mas pintura, más marcas, más papelitos con números de teléfonos desconocidos, más direcciones que podían ser de hoteles o de tiraderos, más negocios, más amigotes que le montaban el ojo, para que el maridito le dijera que era ella que salía de zafrisca y le diera una cachetada, ah más gritos, más agresiones y más lágrimas, hasta que un día ella le dijo que ya no quería estar con él que se iba, le dieron una coñaza y le hicieron entender que ella no dejaría, que sería dejada y botada par coño cuando el le diera la gana y si no le gusta, bueno que se atenga a las consecuencias, y ella como siempre tuvo que callar.

Y bueno luego llegó ese día, tu sabes como los de siempre, que su marido se va y bien sin decirle los buenos días, que llegó a la casa al mediodía, pego cuatro gritos por la comida, que se comió a medias y luego que recibió una llamada se fue sin avisar, pero como cosa rara el celular esta vez se quedó, ella ni lo veía hasta que sonó… un mensaje, no pudo evitar acercarse y verlo, una dirección todos los átomos que formaban su humanidad le decían que estaba loca si iba para allá, pero ni modo, agarró la dirección y fue a la casa….

Era un una colina de uno de los barrios vecinos a donde ella iba de cuando en cuando, se acercó poco a poco a la casa y se asomó por la ventana que daba a una de las salas la cual estaba con una cortina, lo cual la ayudó para que no la vieran mientras veía lo que pasaba adentro de la casa…

Estaba su maridito Jefferson con sus amigotes, bebiendo alcohol y metiéndose droga pareja con sus amiguitos, mientras uno de ellos tenía sujeta a una chica totalmente desnuda a la cual se le notaba que le habían dado con todo desde hace rato, le pasó la lengua por la cara, mientras otro de sus amigos, Alejandra le leyó los labios a Jefferson y vio claramente cuando el dijo a la muchacha “entonces, no me vas a dar lo mío???” , le empezó a pasar una pistola que tenía en la mano por todo el cuerpo desnudo hasta introducirle el cañón por la vagina, cosa que ya ni inmutaba a la chica que tenía el maquillaje corrido y el cabello desordenado, que se desordenó más cuando le dieron una cachetada más que la tiro por el piso, mientras las risas invadían el aire de la casa, Alexandra no podía creer lo que estaba viendo, como su marido sencillamente era un hijo de la grandísima mierda, que tenía que dejarlo y si es pronto mejor, que si seguía con él podía terminar así o peor aún muerta, claro, pensó un segundo más de la cuenta y sin darse cuenta pisó una rama que alertó a los ocupantes de la casa que salieron a ver  quien es, y obvio que se la encontraron a ella, que no le dio tiempo de correr más antes de ser arrastrada a la casa y cuando Jefferson la vio, el asombro pasó a la rabía, mandó a encerrar a la otra carajita y que todos se fuera y la dejaran solo con ella…

De allí no hay que decir lo que pasó, ya una hora después Jefferson se estaba terminando de vestir y salir del sitio, mientras Alexandra intentaba recobrar el aire para intentar ponerse de pie, con unos cuantos moretones en la cara y en cuerpo, y un gran dolor en todos lados, pero sobretodo en la vagina producto de un forzamiento a lo bestia, mientras él se la cogía, el odio crecía dentro de ella, parecía que mientras él más la penetraba ella lo odiara más y más, después de la coñaza deseaba con todas sus fuerzas verlo muerto, igual la superioridad física era demasiado para ella y no pudo hacer casi nada, así que desde el piso oyó como le dijo que ella era como todas esas putas que se cogió desde carajito, que no valía nada y que sencillamente no le interesaba, pero si no llegaba a la casa él la cazaría como la perra que era, se dio la vuelta y se fue de la casa.

Y bueno ya después que se fue intentó poner en orden sus ideas y buscaba ponerse de pie a pesar del dolor, mientras oía como una cerradura era o se intentaba poner en funcionamiento, intentó buscar algo para defenderse, pero era la del cuarto, que se abrió y la otra carajita salió del cuarto, ambas se vieron con desconfianza unos segundos mutuamente, pero eso fue interrumpido cuando Jefferson entró a la casa nuevamente vio a Alexandra y sencillamente la encañonó con una pistola, le dijo que ya no valía la pena que siguiera junto con ella y que mejor se libraba de ella, claro cuando iba a jalar el gatillo se dio cuenta que la otra jeva estaba fuera, que fue la que se le vino encima a darle unos coñazos y le rayó la cara haciendo que soltara la pistola, claro no fue por mucho tiempo, porque la ventaja física de Jefferson se hizo manifiesta y bueno ya le estaba dando una coñaza a la muchacha, cuando un disparo se estrelló contra la humanidad del tipo, empezó a sangrar y aún así se volteó a ver… era Alexandra que aún en el piso llegó a la pistola, su propia pistola y le dio un plomazó, de allí le dio dos más en el pecho, cayendo en el piso agonizando mientras su propia sangre le impedía respirar, la otra chica se lo quitó de encima no sin antes quitarle el teléfono celular que siempre cargaba encima y estaba a punto de irse, pero vio primero la pistola que estaba cerca a una Alexandra que estaba como ida del mundo, se acercó con cuidado y la tomó estaba a punto de irse cuando la vio, no la conocía, pero si al bestia de Jefferson igual le salvó la vida, así que la agarró por un brazo y le dijo…

“hay que irse de aquí antes de que llegue el hermano de Jefferson, ahí si no nos vamos a salvar…” y ella sin entender mucho y casi como marioneta se fue con ella. Aunque ambas no es que estuvieran muy bien que digamos, varios tropiezos, unas cuantas caídas, y casi que llegaron al sitio casi una apoyada encima de otra, al final Alexandra terminó durmiendo en el piso de un sitio que ni conocía, total ni sabía ni le interesaba. Se despertó unas horas después con el sabor de la sangre en la boca, unos cuantos dolores en sus costado, ya no le dolía tanto la vagina, aunque había un pequeño manchón de sangre que daba testimonio de la violencia sexual que sucedió, y bueno algunos mareos y desorientaciones, escuchó como así a lo lejos la caída de un agua, y casi por inercia fue a ver de dónde venía.

Era el baño de la casa, donde obvio que se estaba bañando alguien, y como la puerta estaba abierta decidió entrar con un poco más de cuidad para ver quién era… apenas la vio, la reconoció, era la chica que estaba con ella en esa casa y que se estaba bañando, de cuando en cuando esputaba sangre y saliva por la boca, la oyó maldecir varias veces por la paliza que le había dado el Jefferson antes de pasar a mejor vida y bueno, se estaba quitando el sucio de una noche que no se le va a olvidar aunque lo deseara con todas sus fuerzas, igual a pesar de tener unos cuantos coñazos se veía muy linda, además tenía ese aire bello que tienen las personas cuando te salvan la vida, así que se acercó poco a poco para ver un poco mejor esa chica, ella obvio que se volteó asustada para ver quién era, pero cuando se dio cuenta que era ella, le dio la mano para invitarla a pasar a la ducha quitarle la ropa y ducharse juntas, más o menos con una ceremonia de limpieza de todos los demonios.

Luego de bañarse juntas, empezaron a hablar de cómo habían llegado a este punto, supo que la chica que estaba con ella se llamaba Yanexa, que apenas era mayor de edad, y que le había pasado lo mismo que a ella, ella quería ser policía más que todo para escapar de una familia disfuncional que le había hecho la vida de cuadritos, luego que Jefferson desde que la vio por primera vez la empezó a buscar y a enamorar con la promesa de ayudarla a entrar al cuerpo policial, hasta que salía con él, luego que se le entregó por primera vez y de allí se obsesionó con que fuera de su propiedad y que no estaría con otro hombre sino con el, por ello la empezó a maltratar y a ladillar, hasta que se fastidió y se fue para coño, lástima que los compinches de ese desgraciado sabían dónde buscarla y bueno lo demás ya ella lo presenció…

Y ahora??? Se preguntó Alexandra, que vamos a hacer????

Bueno, le dijo Yanexa, tenemos que irnos de aquí, porque no se si sabías, pero Jefferson tiene un hermano mayor, que es para más ñapa peor que él, no debería decir que le importe mucho su hermano a ese desgraciado, pero no le va a pasar por encimita eso que se lo haya matado, y más una mujer, porque para más ñapa el desgraciado es un maldito machista de mierda, así que hay que ocultarse bien para evitar que nos encuentre porque si no, ahí si estamos muertas par coño. Ese si es una vaina seria y solo por matar es capaz de vengar a su hermano, aunque nunca lo quiso mucho que digamos, pero no es lo mismo que no quieras a tu hermano que no te importe que venga alguien y lo mate, y apenas sepa lo que pasó sabrá que yo tengo que ver porque él y yo tenemos una historia en particular no muy agradable así que creo que el que sea el asesino de su hermano, le dará una buena excusa para ir por nosotras, y además hay otro problema Jefferson y el hermano tienen un beta con un jíbaro pesado por una droga y unos reales que son que jode y el tipo los anda buscando como palito de romero para que se los den y como él sabe de mi, de seguro nos buscara cuando sepa que Jefferson está muerto, ahí menos nos vamos a salvar. Así que inmediatamente, agarraron unas pocas cosas de una casa que tampoco es que tuviera mucho, y salieron inmediatamente del sitio, iban rápidamente pero de forma discreta, pero igual no pudieron evitar que una van negra sin placas se les parara enfrente y salieran varios monigotes para intentar agarrar a las chicas, Yanexa pudo esquivar a los tipos, mientras que Alexandra no, iban a buscar a la otra pero una patrulla que pasaba por el sitio lo impidió más no que la camioneta saliera con rumbo desconocido… mientras tanto Yanexa luego de escaparse vio el sitio donde estaba con Alexandra y estuvo a punto de abandonar, pero sencillamente, tomó el teléfono, marcó ese maldito número que no quería marcar… “alo… si soy yo… mira yo creo saber donde están tus reales, si los quieres necesito que me ayudes con algo… si, es verdad, pero creo que te interesa o mejor dicho te conviene que me hagas este favor, porque te quitas a ese peluche del medio y te quedas con el negocio de una vez… te veo donde siempre, lleva la maleta que siempre llevas…”

Ya unas horas más tarde en una comandancia de policía que estaba en el quinto coño y donde no había casi gente que estuviera con la Ley, Alexandra semi desnuda y con las manos atadas en la espalda, se veía sumergida en un tobo muy grande y lleno de agua una y otra vez por cada vez más tiempo mientras le preguntaban una y otra vez donde estaba esa maldita perra de Yanexa, igual como no tenía la respuesta se veía otra vez dentro del tobo. Hasta que vio al tipo Robinson, el hermano de Jefferson… mientras tanto en la entrada de la estación de policía una chica chiquita y con un sobretodo negro entraba a hablar con la persona de recepción… solo dijo, hola soy un regalito para Robinson, ya sabes cómo es…

“sabes, igual creo que no me interesa mucho la perra esa, porque recuperamos la pistola y sabes??? Tiene tus huellas, así que podemos decir que tu mataste a ese coño e madre como crimen pasional y que bueno moriste en un enfrentamiento mientras todavía estabas en histeria pues, luego buscaremos a la perra de Yanexa y bueno, diremos que es un crimen anterior pues, suena muy bien. De verdad me hubiera gustado ver qué coño vio el imbécil de mi hermano para haberse casado contigo, pero no tengo tiempo, porque si no recupero la droga y los reales que tiene esa maldita, porque se que ella los tiene, no estaré mucho tiempo con vida” así que dando señas de que la metieran de cabeza dentro del tobo además sacó una pistola para rematarla, pero justo cuando iba a apuntarla a ella, se escuchó una detonación volaron unos cristales y en eso cuando voltearon allí la vieron… Yanexa con una sub ametralladora atacando a los policías, el que tenía a Alexandra agarrada le llegó un plomazo que la voló con todo y ella pero lo bueno fue que le cayeron cerca de las manos la llave de las esposas…

La plomazón fue inclemente, casi todos los policías que estaban en el cuarto fueron alcanzados, casi todos, Robinson no… esquivo el ataque y justo cuando Yanexa estaba terminando la carga de balas una de las del tipo impactó en una pierna y otra en un hombro, haciendo que ella perdiera el equilibrio y también el arma, justo cuando cayó en el suelo, ya tenía el arma de Robinson en la cabeza, “vaya, vaya, es que yo sabía que no querrías dejar de sacarte esa espinita coño e tu madre, lástima que aquí siempre gano yo estúpida, vas a morir lentamente, aun así me digas donde está lo que yo se que tu tienes, que son los reales y mi droga” pero justo en ese momento una detonación y un balazo en el brazo donde tiene la pistola, y otros dos más donde no hay chaleco, haciendo que el tipo cayera en el piso… cuando miró para arriba era Alexandra que ya había aprendido bien como meter un plomazo a quien se lo mereciera.

“salúdame a tu hermano en el infierno de mi parte malnacido…” y vino otro balazo, esta vez en la frente, luego vio a Yanexa herida y justo cuando le iba a preguntar si estaba bien, los policías que les llamó la atención el tiroteo, fueron a ver y ya tenían las armas listas, gritaron que no se moviera, quien estuviera allí que saliera…

Vete, dijo Alexandra, ya yo no tengo más nada que hacer, tu si porque eres más joven, anda vete que yo los distraigo, Yanexa la vio con incredulidad y se despidió con un beso dulce en los labios antes de desaparecer y ver que los policías tenían una sola mujer rodeada de cadáveres de policías armados hasta los dientes con una sola arma, una sub ametralladora… mientras corría Yanexa se tropezó y se le cayeron unas llaves, cuando las tomó, las reconocío, así que se detuvo un momento y con el mismo teléfono de la otra vez llamó, esta vez era para decir que si antes entregó el coñazo de dinero, ahora había conseguido el sitio donde estaba la droga, pero antes necesitaba un favor más.

El juicio fue rápido, la chica se declaró culpable y fue sentenciada a la inyección letal, que se cumplió a la semana del juicio, sin televisión ni nada, cuando le preguntaron que si tenía algo que decir, no dijo nada, solo se recostó y esperó los químicos que en sus venas entrarían para hacerla dormir… y ahí sintió como poco a poco le iba quedando dormida hasta que no supo más de ella…

Pero luego se despertaría con un gran sobresalto y una gran bocanada de aire, en uno de los cuarticos de lo que supo era la morgue, estaba viva y también estaba desnuda, cuando se dio cuenta que estaba viva vio a los lados y allí la vio Yanexa rodeada por un poco de tipos de muy mal aspecto donde aparte destacaba uno que tenía la pinta de ser un maldito desgraciado que no comía coba para matar, aunque se preguntó solo por una décima de segundo que hacía allí, cuando dijo que cumplió su parte, Yanexa asintió y le dio unas llaves, que no se preocupara que el alijo de droga estaba completo, él la vio y con un guiño de ojo se llevo a todo el mundo y las dejó solas.

luego se dirigió a una Alexnadra que todavía estaba un pelo aturdida y le dijo que no se preocupara que todo está bien, a esta hora los medicamentos que le dieron en vez del suero letal terminarían su efecto y bueno con otros favores más cortesía de gente poderosa y muy influyente teniendo algo para negociar, habían dado su acta de defunción, además de documentos nuevos que le daban una nueva identidad y una nueva vida si la quería, que ella escogía si sola o con ella, que ese era su agradecimiento por haberle salvado las dos veces de esos tipos.

Así que bueno, ella agarró las cosas, y acercándose le dio un beso en la boca, le dijo que primero quería saber algo con ella y bueno que ella decidiría, que no se preocupara, que a lo mejor estaría un tiempo con ella antes de agarrar su propio camino, ese que uno, y solo uno escoge dependiendo de los coñazos y los errores que uno comete, pero igual hay errores que valen la pena al final..

FIN.

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