UN CUENTO LIQUIDO VERSION 97.0

 

 

 

Este relato, debemos de agradecérselo al pana Mirco Ferri, que leyendo una vaina que el escribió y me agradó, no pude evitar sacar una idea para desarrollar, así que se lo dedicamos, total siempre es bueno recibir ayuda de los panas cuando la musa se encuentra atascada entre trabajo y problemas personales.

Y dice…

Marcos Antonio siempre había sido un chico muy tímido, o deberíamos  decir retraído??, o deberíamos decir ensimismado como mucho? Lo cierto es que es no era muy conversador, no tenía amigos en el colegio y se la pasaba encerrado en su casa, más en común en su cuarto, donde entre películas de Dvd y una incipiente colección de Cds y Mp3 de Rock viejo, de los 80 para atrás; se la pasaba metido y gastando su tiempo, porque como buen hijo de pareja divorciada en buenos malos términos, el muchacho digamos que no tenía con quién hablar ni con quien pasar el tiempo, en la escuela siempre se sentaba en ese sitio del salón, donde una columna te separa de la fila de pupitres y no tienes contacto fácil con el compañero de adelante ni con el de atrás y bueo eso le hacía la vida más sencilla a Marcos, lejos de los compañeros populares y de los nerds, iba solo al colegio y asimismo se regresaba sin hacer alguna que otra parada, ya la adolescencia había invadido su cuerpo y le encontraron alguna que otra porno encaletada, pero novia o amigas de carne y hueso no tenía, los padres por separado que creían que cuando llegara a la adolescencia se abriría, se empezaron a preocupar por la tendencia de Marcos cada vez más creciente ala Misantropíay al aislamiento.

Pero todo eso cambiaría un día cuando  Ernesto, el padrastro de Marcos se llegó a la casa donde él estaba y le dejó un regalo, un perrito, Marcos lo vio con algo de  extrañesa y algo de desconfianza que se le quedó en seco cuando el perrito lo vió y en menos de un segundo se fue corriendo hacia donde Marcos que creyó que lo iba a morder, pero igual no se movió de la parálisis, así que fácilmente el perro le llegó y de un brinco le cayó encima, parándolo Marcos con los brazos para sostenerlo, el perrito moviendo la cola emocionado, lo lamió y eso como que alegró al muchacho, Ernesto se le sentó al lado y le dijo algo como…

Yo se que tú no es que seas sociable y que te gusta mucho tu soledad y que no se metan mucho con tus cosas, pero igual los seres humanos necesitamos un compañero para la vida, para enfrentar todas esas cosas espantosas que nos esperan en el futuro, los humanos somos una  mierda y no somos de confiar, pero los perros… ellos son una vaina diferente, al contrario de nosotros un perro jamás morderá la mano de quien le da de comer, si te portas bien con ellos, ellos serán tus mejores amigos, a este se lo quité de un tipo que lo quería poner a dormir para siempre y te lo traigo, porque él necesita un dueño y tu necesitas un amigo, así que ambos son tal para cual, Marcos no es que estaba muy convencido, pero decidió quedarse con el perro, a pesar que ambos padres no es que estuvieran mucho de acuerdo.

Pero los primeros días no fueron fáciles, el perro le gustaba brincar de un lado para el otro y a pesar de ser pequeño el muchacho sabía hacer desastres a cada rato, tuvo que venir Marcos y enseñarlo pelo a pelo a no hacer desastres, por lo menos en la casa, tanto de su padre como de su padre, porque sino iba directo a la calle, y al final bueno se empezó a medio comportar, otra cosa fue que bueno el perrito llegó chico a la casa, pero luego empezó a crecer que jode pues, cuando ya era adulto era un tremendo perro musculado, que inspiraba respeto a donde se dirigía, pero con su dueño se portaba como un carajito pues, juguetón y travieso, pero bravo y recio si era necesario, tuvo que salir de la sala y del cuarto, para irse a una casita que le habían hecho en el patio donde estaba solo cuando había que dormir y resguardarse del clima; claro eso era cuando no se escapaba, porque cuando llegó la hora del celo el muchacho no comía coba, se salía de la casa, iba a satisfacer sus necesidades carnales, poniendo a gemir tanto de dolor como de placer a cuanta perra se le atravesaba por el medio, con problemas o no, y luego regresaba tranquilito a la casa de Marcos, obvio que tan peculiar ejemplar tenía que tener un nombre que le quedara, nada de nombres cuchis o de perrito tímido y chiquito, como el perro siempre era un tornado para portarse mal, el mismo Ernesto le decía The Twister, quedando sin el “The” y como el perro respondía a ese nombre, pues quedó como Twister.

Y bueno obvio que el perro y Marcos se hicieron muy amigos, porque Twister sacó a Marcos del cuarto y de la casa, porque el muchacho tenía que hacer ejercicio, aunque debemos decir que Marcos no paseaba al perro, Twister era el que paseaba a Marcos, que se lo llevaba a todos lados sin que Marcos pudiera con la fuerza del perro, igual se la pasaban juntos para arriba y para abajo, ya Twister sabía donde estudiaba el chamo y se escapaba para irse a buscarlo, le evitó unas cuantas peleas de bravucones metiéndose en el medio y en general se cuidaban mutuamente, Marcos igual siguió lejos de las personas de su edad en el colegio, pero por lo menos ya salía más y se la pasaba con Twister. Ah y debemos hacer la acotación Marcos no sabía que clase de perro era Twister, hasta que un día se lo dijeron, nada más y nada menos que un Pitbull, cosa que preocupó a la familia que un perro que tenía ese historial violento estuviera tan cerca de Marcos, pero el perro nunca atacó a nadie de la familia y un entrenador que estaba cortejando a una de las primas de la familia les dijo que los perros son buenos si los tratan bien y que el Pitbull a pesar de la mala fama es una raza muy noble y fuerte, así que no había que preocuparse, por el momento.

Pero un día de domingo Marcos estaba terminando de estudiar cuando su madre, le dijo que saliera inmediatamente a buscar a Twister, que se había escapado por enésima vez y que se dio cuenta cuando le fue a poner la comida, ya Marcos estaba acostumbrado a las escapadas de su perro así que salió con la correa a buscar al muchacho, no estaba en la fuente de soda, ni en el parque, ni en la parada de los buses, eso le preocupaba al muchacho porque esos eran los sitios donde Twister echaba vaina, y estaba pensando donde coño más podría estar cuando escuchó unos gritos y unos gemidos caninos… “coño otra vez???” se dijo Marcos antes de irse corriendo y bueno como cosa rara lo consiguió… tirando como cosa rara.

El detalle es que ahora estaba enganchado con una perra de su misma raza, y que una chica muy linda estaba arrecha intentando separarlas, la perra que antes estaba como reacia a ser cogida por el animal como que le estaba gustando la vaina, así que tampoco se quiso dejar separar para más arrechera de la jeva, que se encontró de frente con Marcos y cuando se dio cuenta que ese era se perro, le formó rolitranco de peo, Marcos no podía decir mucho, o porque la jeva estaba como bonita y el la veía como bobalicón o porque sencillamente solo podía pedir disculpas, pero los perros son así, justo en ese momento Twister se bajó de la perra y se fue como si nada hubiera pasado, mientras tanto la perra todavía pasando la pela, se fue hacia su ama que la agarró y se la llevó sin despedirse de Marcos, que bueno se fue a su casa sin dejar de pensar quién era esa chica tan linda y que para más ñapa estaba como buena.

Pronto encontraría la respuesta a esas preguntas, la chama se llamaba Mariela, vivía por esos lares, pero ya tenía 19 años, cosa que la hacía inalcanzable a un Marcos que apenas tenía 16, además la chama rumbeaba mucho, tenía varios novios con plata y bueno lo demás que tienen las chicas populares pues, igual Marcos quería verla una vez más aunque sea y su amigo Twister como que entendió la vaina y quiso echarle una mano con eso.

Porque una semana después se volvió a escapar y a Marcos le volvió a tocar el buscarlo de nuevo, lo vio jugando con la misma perra corriendo por una calle y decidió irse detrás de él para evitar que la montara de nuevo y se metiera en problemas, el detalle es que cuando estaba casi alcanzándolo, lo perros se metieron por una puerta para perros que daba a un jardín, el cual Marcos intentó llegar saltando la reja, pero casi se da la mega matada del año, quedando medio atolondrado, una voz femenina le medio despertó…

De pana tu perro y tu, son una vaina seria…

Cuando abrió los ojos, allí la vio, Mariela en un traje de baño azul claro que se había acercado a ver el ruido y se encontró a un Marcos todo coñaceado, luego de pensar que hacer decidió despertarlo y ayudarlo a pararse… él se quedó prendado de las curvas del cuerpo de la muchacha, pero tenía que encontrar al perro, por lo que luego de unos efímeros segundos eternos de buceo femenino solo dijo “Twister” la muchacha lo ve y dijo, no joda otra vez ese coño e madre se estpa cogiendo a mi Atenea??? Que ladilla!!! De pana el perro tuyo ese debe tirar muy rico, porque Osiris lo busca a él o al revés, así que se fueron a buscarlos en el patio, que era de la casa de ella y era bien grande y los encontró los dos acostados en donde Atenea tenía su casa, Marcos ya iba despertar a Twister para llevárselo cuando Mariela lo detuvo, de dijo que los dejara un rato así, que mejor fuera a la piscina donde tenía algo de beber, porque con esa carrera que echó debía tener algo de sed, Marcos perdido en los grisáceos ojos de Mariela obvió que no se pudo negar, así como tampoco, luego de que se bebiera un té que ella le dio y ella dándose cuenta que estaba como afectando mucho al pobre Marcos decidió tomar la iniciativa y aprovechando que estaban solos, pues se quitó la parte de arriba del traje de baño quedando topless ante él, Marcos perdido entre los senos bellos de Mariela, solo pudo responder ante el beso en la boca que le estampó Mariela, obvio que después de la sorpresa las manos de Marcos empezaron a recorrer la piel de la chica que como le gustó lo que estaba haciendo Marcos porque obvio que lo tomó de la mano, y se lo llevó a su cuarto donde sencillamente se lo cogió como le dio la gana y dejó a Marcos viendo estrellitas en su primera vez, cuando Marcos, que se quedó dormido, despertó, se encontro a Twister lamiéndole la cara y una carta escrita en un papel al lado… era Mariela, que decía que estuvo muy bueno para estar un poco perdido, pero que lo disfrutó que de seguro si regresaba ella con gusto volvería a estar con él, pero nada de contárselo a nadie, porque no quería ir presa por corromper a un menor de edad.

Y bueno, eso pasó, mientras la pareja de Osiris y Twister consumaban su amor apasionadamente en el patio de la casa, en el cuarto de ella, desnudos ambos, se besaban, devoraban, lamían, mamaban, penetraban, arañaban y mordían, Marcos que la primera vez se dejó hacer y disfrutar, poco a poco se iba involucrando más y más en esa vaina de darle placer sexual a su compañera que poco a poco se sorprendía de las cositas que le hacía el carajito cuando decidía tomar la iniciativa amatoria dejándose perder entre placeres cuando el amiguito se afanaba en mordisquear lamer y chupar los pezones de ella e introducir su lengua traviesa entre los labios vaginales húmedos de besos caricias y prontas penetradas, más o menos un par de veces por semana, por ser época de vacaciones, este par se veían y se arrancaban las ropas para besarse mamarse y cogerse con hambre pericia, malicia y mucha pasión con placer, ah y obvio que con condón también, solo por si acaso, porque ni loca ella quería quedar embarazada, practicar que jode si, pero salir preñada jamás, cosa que el muchacho, con tal de seguir tirándose es cuerpito, del que poco a poco se enamoró, emperró y encucó a la vez más y más como suele pasar con la primera mujer que uno se coge pues.

Ah pero obvio que esto no podía durara mucho, aunque fuera rico, primero la diferencia de edad era un handicap que si se llegaba a saber podía atentar contra los dos, segundo que la jeva no era de la ciudad, llegó de un día para otro y así como llegó, algún día tenía que irse y el tercer punto, era que bueno, que su ex, que era la razón por la cual se escapó a ese lugar, se enteró que ella estaba por allí, y él pana que sencillamente era un hijo de la gran puta, decidió irse por lo que el creía que era suyo, sorprendió a Mariela en un sitio e intentó llevársela a la fuerza, los gritos de auxilio y los ladridos de Osiris alertaron a Marcos y a Twister que se fueron corriendo al sitio y al ver la escena decidieron actuar, lograron quitarle las manos de encima a Mariela, pero la cosa se puso más complicada, porque el tipo no estaba solo, con un par de amiguitos contraatacaron y le empezaron a dar una coñaza a Marcos que se defendía como podía, hasta que bueno terminó tirado en el piso de la coñaza, mientras Twister también salió lastimado por los tipos que le cayeron a coñazos apenas fue a defender a su dueño, justo en ese momento el exnovio, ya encabronado, quiso terminar este peo y decidió sacar la pistola y apuntándolo le dijo, que todo lo que se le atravesara se lo llevaba por el medio, pero justo cuando jaló el gatillo, el perro se le atravesó…

Twister recibió la bala que iba para Marcos y cayó en el piso, él no lo creyó y luego se oyó el alarido, Osiris que vio la escena y desde allí lanzó un alarido aterrorizante que sorprendió a todos y más cuando en segundos una Jauría enorme de perros salió de varias partes y se fueron directo hacia el ex novio y sus par de compinches, los cuales recibieron mordiscos parejos, que no los mataron, pero que los dejaron bien maltrechos hasta que llegó la policía que se los llevó, mientras en un lado Marcos estaba con su perro abrazándolo, le dijo muchas veces cuanto lo sentía, el perro lo vio y con los ojos lo desarmó mientras le daba una última lamida y movió la cola por última vez…

Twister fue enterrado en una parcela de un terreno especial para enterrar perros, por parte de la sociedad de cuidado de animales que se enteró de todo y le dio los mejores tratos fúnebres pagando la mitad del costo de los servicios, luego de eso Marcos cayó en tremenda depresión, Mariela luego de peo, se tuvo que ir de la ciudad, mientras los tipos quedaron presos por un largo rato, ya que tenían su buen prontuario policíal y eran buscados, así que Marcos se quedó sin su mejor amigo y sin su primer amor y primer polvo, era mucho para un chamo que apenas se estaba asomando por la vida, se volvió al aislamiento  y pasó un par de semanas sin salir y encerrado en su cuarto, llorando en silencio su pérdida, hasta que en el fin de semana que antecede al inicio de clases, estaba el muchacho solo metido en sus pensamientos, cuando llamaron a la puerta, él no esperaba visitas, así que desganado se dirigió a la puerta, que cuando abrió no pudo dejar de sorprenderse, era   Mariela, que apenas le abrió la puerta, entró sin pedir permiso, dejó una caja en el piso de la sala y le estampó un beso en los labios a Marcos, mientras una de sus manos, se iba directo a la dureza que estaba naciendo de su entrepierna la cual en minutos ella tendría en su boca y devoraría por una última vez, así mismo él la mamaría a ella de pies a cabeza como un condenado a muerte y la penetraría un par de veces con furia y saña, haciéndola gemir y casi gritar.

Ya luego de los dos mega polvazos, luego de reposar un rato de la descarga de placer, Marcos se despierta poco a poco, y mira a Mariela, que se está vistiendo, de verdad era muy hermosa, pero luego de perderse en su cuerpo por unos segundos, no pudo dejar de decir… ahora si te vas verdad???

Ella todavía desnuda, se le acerca, toma su rostro y le da un beso en los labios, tan rico como eterno, como fugaz y solo le dice, que se tiene que ir, pero que nunca se olvidaría de él, que ha sido de lo mejor que le ha pasado en su vida y que en esa caja que está en el piso y tiene varios huecos, tiene algo para que siempre la recuerde, un último beso, luego de ponerse las ropas, y Mariela desapareció de su vista en la puerta de su casa, y esta vez si era para siempre.

Así que Marcos luego de hacerse la idea que esa si era la última vez, decidió ir a la caja, justo al abrirla un perro chico y muy parecido al pequeño Twister le echó una mirada y le dio dos ladridos de alegría, justo antes de que Marcos lo tomara y el perrito le lamiera emocionado, ahí vio un papelito donde Mariela explicaba que Osiris había quedado embarazada de Twister y que bueno, le dejaba una de sus tres crías, las otras dos se quedaban con su madre y con ella y que no se preocupara que estaban a salvo.

El sonrió y viendo al perro, notando que de seguro era tan travieso como su padre, lo agarró lo abrazó suavemente y le dijo… te llamarás Zeus, serás mi amigo inseparable, te cuidare lo mejor que pueda para que crezcas sin límites, y tú dejarás una huella tan grande como tu padre o sino mucho más grande, me aseguraré de eso. Ya Marcos estaba listo, para enfrentar otra vez un año escolar tormentoso y una vida que se notaba que era bien coño e su madre y jodida, pero de seguro ya sería mucho más soportable, total ya tenía un apoyo o mejor dicho un compañero fiel.

FIN.

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