UN CUENTO LIQUIDO VERSION 98.0

Bueno, este relato es una especie de reedición de otro que hice hace unos años, inspirado en un relato que hizo el estimado Fedosy Santaella, lo agarramos y como tengo la idea desde hace unos días, pues le echamos piernas, en ruta el cierre del ciclo de los cuentos líquidos (y si ya tenemos una idea para el relato número 100 y último, coming soon)

Y dice…

Otro fin de semana de rumba hecha en la piscina del complejo de apartamentos de la costa, donde los ex compañeros de la universidad se reúnen una vez cada dos o tres meses para beberse unos tragos, conversar, joder y pasarla bien, como cosa extraña este grupo luego de la graduación en vez de cada uno agarrar su camino y disgregarse, pues lograron la forma de seguir juntos, que es esta reunión, donde no es que vayan todos, pero si va la mayoría, unos se caen, otros se agregan y otros regresan, total llevan ya un par de años viéndose en la piscina, con sus amigos, sus parejas tanto internas como externas, donde bueno es un fin de semana de mucha curda, jodedera y a veces algo de sexo por los buenos tiempos.

Y si alguien sabía de eso, y hablamos de Sexo, era Maritza, digamos que aparte de ser la que mayor promedio salió de la promoción, también era como la mas tirona del grupo, con una experiencia sexual promedio de una mujer con muchos más años que ella, digamos que la muchacha, salió de la universidad y directo al éxito laboral, pero personalmente no le iban muy bien las cosas, con un poco de parejas que solo la buscaban para cogersela y dejarla en el camino porque la mardita estaba más rica que comer pollo frito con las manos), pues obvio que la jeva ha tenido unos cuantos desengaños amorosos y de los feos, el último fue bastante devastador porque la jeva se iba a casar con un tipo no tan exitoso, pero que por lo menos habían durado alguito de tiempo, hasta que vino esa noche fatídica una semana antes del matricidio, donde ella llegó por sorpresa a la casa luego de una jornada de trabajo reducida y allí lo vio, a su lindo amor bello para toda la vida, prometido y re prometido antes y luego de haberlo metido, dándose los besos… con otro tipo. Ese coñazo de verdad le dolió mucho más en el alma, porque ya le habían montado los cachos y coño que se lo hayan montado por ejemplo con una niche mal hablada y más fea que el coño ya lo había sobrellevado, pero con un tipo, ahí si es verdad que la depresión le cayó como una cruz de 5 toneladas. Ella se iba a saltar la reunión de este mes, porque no quería verse con nadie, pero Liliana, su amiga del alma y que le echó una mano a pasar el trago amargo y le dijo que fuera, total, si hacía falta ella se echaría una pena infernal con ella, de esas que se echaban juntas en los tiempos decadentes, antes que ella se empatara y por fin encontrara la felicidad, con Ernesto de los Santos, un chico salido de quién sabe donde, que hizo que Lilian por fin tuviera algo de estabilidad emocional y de las otras también. Luego de pensarlo Maritza aceptó, así que unos días después Ernesto de los Santos y Liliana la fueron a buscar al apartamento de la ciudad y de allí a la costa.

Y como siempre la fiesta estaba muy animada, música por allí, jodedera por allá, algunos besos y caricias por aquí y algo más un poco más allá, los efectos del alcohol ya habían hecho mella en algunas personas, como Maritza, que como de cuando en cuando hacía y más luego de unas vacaciones en Europa, pues se quitó la parte de arriba del traje de baño y andaba topless por allí como si nada, ya algunas amigas y compañeras decidieron imitarla en un burdo juego de mente abierta que encubría unos celos malditos que tenían las carajas por esa maldita perra que ya se había cogido a todos esos amiguitos que estaban allí, ya sea antes, o después de la graduación, pero igual no importaba, Maritza estaba un poco pasada de tragos y no dejaba de ver como Ernesto de los Santos y Liliana María se daban algo de cariño, unos besitos y unos detallitos y sintió algo en su interior, así que esperó un rato y apenas Liliana se fue para el baño, Maritza se acercó a Ernesto que estaba sentado en una silla viendo al mar con la mirada perdida y colocándose en frente de él, para asegurarse que el muchacho la viera, le preguntó… Mira Ernesto, tu no tendrás un hermano, un primo o un amigo que sea más o menos como tú?

De allí pasaron un par de segundos eternos, donde Ernesto pareció salirse de la dimensión donde el se encontraba navegando, levantó la cara lentamente para verla a los ojos directamente, no sin antes pasar su vista por su pubis con labios enmarcados en el traje de baño pequeño, su abdomen plano y sus enormes senos naturales y paraditos que hicieron las delicias de muchos, y luego de fijar la vista en sus ojos, preguntó que coño era lo que quería?? Porque no entendía. Y ella se lo explicó.

Coño chamo es que yo los he visto desde que tu apareciste de la nada y te empataste con mi mejor amiga, y no se, antes no creía que esa clase de amores se podían dar y mucho más con Liliana que era mucho más acabatrapos que yo, pero no se, han logrado tanta estabilidad y yo ni cuenta me di como, mientras yo solo he pasado de cama en cama y de guevo en guevo, que no es que sea malo, porque es bien rico, pero de pana, yo quiero probar algo de lo que hay entre ustedes dos, porque a lo mejor me hace falta eso… por eso… te lo pregunto…

Si, porque como buena muchacha, se había quedado impresionada de todos los detalles que le contaba su amiguita Liliana y de todas las cosas buenas que según ella oyo que tenía nuestro Ernesto de los Santos, que era cariñoso, fiel y además un amante muy por encima del promedio, además de culto y hasta humilde pues. Obvio que Maritza no sabía de todos los problemas que habían tenido en estos dos años, producto de ser personas muy distintas, de círculos muy distintos y gustos a veces antagonistas, pero obvio eso nunca se sabe hasta luego de la decadencia.

Así que Ernesto de los Santos vino, y luego de aclararse la garganta un par de veces, volvió a bajar la cabeza y luego de estar unos segundos con la mirada en la barbilla, levantó la cara de repente y al levantarse de la silla vio a Maritza a los ojos y le dijo…

Uhm, sabes creo que mi hermano gemelo Richard de Jesús puede ser lo que estás buscando…

Gemelo??? Tu tienes un hermano gemelo??? Preguntó Maritza, pero si Liliana nunca me ha comentado sobre eso…

Bueno, dijo Ernesto, lo que pasa es que estamos separados, digamos que fuimos muy independientes y cada uno tiene su camino, somos muy diferentes en ciertas cosas y en otras que se seguro te conviene, somos muy parecidos, se parece mucho a mi, con la diferencia que yo tengo los ojos oscuros y el tiene los ojos azul claro, para que sepas quién es quien…

Vaya pues, dice Maritza, me interesa conocerlo, como lo ubico???

Bueno hagamos algo, yo le voy a preguntar a él cuando llegue a la casa y si me dice que si, te enviaré su número de teléfono por mensaje, de allí quedas tu sola y vez como te va, te parece???

Si vale, muchas gracias Ernesto, te lo agradezco, vino Maritza y lo abrazó profusamente, más que para agradecerle por la ayuda, para sentir el cuerpo del novio de su mejor amiga y la erección que se estaba armando, porque bueno el muchacho era uno de los pocos que no había sido atrapado por los labios vaginales de la muchacha. unas horas después de la reunión y estando todo el mundo en su casa, Maritza recibe un mensaje de texto, que solo tenía un número de teléfono y las palabras, este es el número, que si puedes llames hoy pero después del mediodía, mucha suerte…

Ella se sintió muy bien y se le había quitado ya la puta depre que la tenía ladillada y decidió celebrarlo masturbándose sola en la cama, donde se imaginaba al pronto pretendiente haciéndole muchas cositas ricas y pecaminosas, mientras sus manos recorrían sus senos erectos y su vagina húmeda, tuvo un sabroso orgasmo que la hizo quedarse dormida un largo rato, hasta las 2 de la tarde, cuando se despertó un poco atontada y luego de meterse a la ducha se acordó del mensaje, así que inmediatamente se salió de la ducha y así toda achinada tomó el teléfono y llamó al número que Ernesto de los Santos le dio.

Alo buenas tarde, le dijo una voz masculina, tu debes ser Maritza verdad?? La voz gruesa y pausada le llegó a la muchacha desde el oído y parecía que con cada palabra le estuviera masajeando el clítoris, la jeva se tuvo que controlar, porque en sus relaciones ella era la que mandaba…

Si, yo soy Maritza mi amor, me imagino que tu “hermano gemelo” Ernesto te dijo de mi verdad??? Como es que te dices llamar? Richard de Jesús según Ernesto…

Si, Ernesto es mi hermano gemelo, el detalle es que no somos hermanos convencionales pues, estuvimos más separados que juntos y en general somos muy diferentes, pero físicamente tenemos solo detallitos, los suficientes para diferenciarnos cuando hace falta y cuando uno necesite cubrir al otro, pues hacemos el trabajo.

Cubrirse??? Dijo Maritza, y eso?

Bueno, a veces nos cambiamos pues, cuando uno está indispuesto el otro toma su lugar y siguiendo instrucciones pues uno hace el trabajo, me imagino que lo hacemos bien, porque ni siquiera tu amiga del alma Liliana se ha dado cuenta, o sino, se hace la loca y eso que bueno, he llegado muy lejos en eso, con el consentimiento de mi Hermano querido pues…

Esas últimas palabras hicieron que ella se encendiera por dentro, el deseo de saber quién era ese tipo y mucho más ver si en una cama era tan bueno como con las palabras, la movieron, le dijo para verse lo antes posibles, él dijo que ahora no estaba en la ciudad, pero en dos días se verían seguro, que estuviera pendiente que él la llamaría sin falta apenas llegara, apenas trancó la muchacha estaba muy exitada y como estaba desnuda y con la piel seca del calor, se volvió a meter al baño y se echó una buena dosis de auto placer antes de quedarse todo el día viendo la tele, comiendo y lo demás que ella hacía pensando solo en el momento en que él la llamaría. Cosa que pasó al día siguiente donde la citó en un restaurante de un centro comercial para verse en un par de días al mediodía. Entre esos dos tiempos, Maritza salió con Liliana y como quién no quiere la cosa, le preguntó como le iba con Ernesto y si había visto a su hermano gemelo, ella un poco extrañada le dijo más a al defensiva que Ernesto habla muy poco de su familia, que ha estado algo distante en estos días, y que por el trabajo se la pasa viajando de una ciudad a otra quedándose algunos días para volverse a ir, él le ha dicho de su hermano, pero casi sin querer, que nunca supo como es y que a veces duda que exista. Esas palabras le llenaron mucho más de expectativas a la muchaca que al mediodía del día siguiente estaba vestida con un infernal vestido escotado tan elegante como puto, que hizo que muchas miradas se le posaran encima, lo cual siempre la ponía de buen humor, y bueno 5 minutos luego de la hora convenida, apareció un chico, con los rasgos de Ernesto de los Santos, pero vestido de una forma que él nunca lo haría, con los ojos claritos y paso muy seguro, ella le clavó los ojos y él se dio cuenta, así que caminando hacia allá, vio como ella se levantó y se dieron la mano…

Tu debes ser Maritza…

Tu debes ser Richard de Jesús… mucho gusto, de allí se sentaron y comieron algo, pero más que todo hablaron mucho y bueno estuvieron muy de acuerdo en muchas cosas, así que era inevitable una segunda salida, pero esta vez sería de noche en una discoteca reconocida de la ciudad, donde bueno, se vieron, se saludaron, se bebieron unos tragos, y luego vendría el baile, donde muy pegados y bailando acompasadamente al mismo ritmo, de forma muy sensual y bueno la oscuridad del local los arropó mientras se dieron el primer beso y sus lenguas como serpientes en apareamiento se entrecruzaban furiosamente.

Obvio que luego de eso, vino el encuentro carnal en su apartamento, donde apenas llegaron, a Maritza la tomaron, la vendaron de ojos y le llevaron a una cama donde le despojaron lentamente de ropas y la besaron lentamente mientras le quitaban la ropa interior, quedando desnuda, sentía como una boca con hambre, pero con pericia succionaba sus pezones y unos dedos jugueteaban en su interior por un ratico, mientras ella quietica solo soltaba algunos gemidos en respiración agitada, hasta que sintió como un glande hacía contacto con sus labios, los cuales abrió para recibirlo y chuparlo con toda su pericia posible, obvio que esto no significaba que la estimulación hacia ella cesara, porque los dedos, fueron sustituidos por una lengua traviesa y golosa que le taladró el clítoris y le recorrió los labios vaginales, haciéndola ver las estrellas teniendo un pene erecto en la boca, el cual luego salió, para penetrarla lentamente y luego de forma furiosa por un largo rato, donde le vinieron varios orgasmos uno más intenso que el otro, dejándola borracha y satisfecha de tanto placer, obvio que el primer polvo había sido del carajo.

Así que era cantado que seguirían juntos, salían por allí a rumbear, a dar una vuelta y al cine entre otras actividades, y bueno el sexo se hacía a veces en el apartamento de ella y a veces en el apartamento alquilado de él, que en general no tenía muchas cosas, porque no las necesitaban, y bueno entre esposas, vendas, juegos sexuales y látigos además de otros accesorios, a Maritza la mantenían ocupada y a veces sorprendida, pero lo mejor es que era una pareja fija que le echaba unas cogidas de campeonato mundial, obvio que eso la mantenía feliz como una lombriz, como se notó en la reunión de ese mes, donde andaba como si nada, ya ni topless hacía, lo que hizo que Liliana algo extrañada le dijera… a ti te pasa algo… Maritza la vio y le dijo que a ella no le pasaba nada. Liliana le dijo que estaba como muy diferente y ella le dieron ganas de decir que bueno, estaba muy feliz, porque estaba probando mucho de lo que ella había experimentado estos dos años, con alguien que era muy parecido al amorcito de su mejor amiga y que era exquisito, que le habían cumplido las expectativas, pero mejor lo pensó, teniendo en cuenta que esta vez Liliana andaba sola porque Ernesto no había venido por razones que ni siquiera ella sabía y solo dijo que estaba feliz y tranquila, y ya pues. Y se pusieron a hablar de otras cosas, además de emborracharse y de brindar por los hombres, los perros esos malditos que ellas tanto amaban, aunque solo las buscaran para tirar y seguir tirando, que para Maritza al final malo no es.

Y bueno una semana después, luego de que Maritza se fuera de viaje con Richard de Jesús para la selva, recibió varias llamadas perdidas de Liliana, que estaba en crisis y necesitaba hablar con ella porque no tenía con quien hablar, así que se llegó al apartamento de Maritza, donde por medio de una botella de vino y otra más, se desahogó sin pausa, le dijo que Ernesto de los Santos había cambiado mucho en estos meses, que los viajes y el trabajo lo hicieron distante, que ya no era tan atento y tan fogoso en el sexo, que a veces ni siquiera respondía cuando ella lo buscaba en la cama y que en general se mostraba hastiado y aburrido; esas palabras le provocaron una enorme excitación en Maritza, que venía creciendo, mientras más hablaba de lo mal que estaban las cosas en la relación de Liliana ella intentaba presionar más las piernas para evitar que el clítoris inflado como una pequeña metra le jugara una mala pasada, hasta que no pudo aguantar más y cuando ella le dijo que Ernesto estaba pensando en la separación tuvo que salir corriendo al baño porque según ella se sentía medio mal, y apenas entró, se llevó la mano a la entrepierna y en un solo roce le llegó un orgasmo tan brutal que tuvo que taparse la boca con un paño, para que Liliana no oyera el grito de placer que se ahogó, y cuando se dio cuenta estaba sudando, con los pezones erectos y marcados por debajo de la camiseta y saliendo sonriente, porque no lo pudo evitar, le dijo abrazándola, que son cosas de las relaciones de pareja, que hablara con él y trataran de arreglarlo, que si hacía falta ella podía conversar con él y ver como ayudar, luego de llorar un rato más y agradeciéndole haberla oído Liliana se marchó de la casa a descansar un rato y Maritza con una sonrisa de pura felicidad se fue corriendo al apartamento de Richard de Jesús y apenas este le abrió la puerta extrañado, ella se le vino encima y quitándose la ropa, le echó una mamada eterna y una cogida que lo hizo acabar un par de veces a él y cuatro veces a ella, terminando ambos tirados en el piso del apartamento desnudos y cansados y sudorosos, mientras él estaba tratando de organizar las ideas y buscaba de levantarse, Maritza estaba flotando en sus pensamientos, estaba totalmente feliz y ensimismada en sus pensamientos, diciendo algunas palabras, que Richard no escuchaba, y que era inútil preguntarle a Maritza, mientras tanto ella solo decía muy bajito, como me encantas, eres lo mejor que me ha pasado en la vida… Ernesto. Justo cuando él se acercó para preguntarle si ella necesitaba algo, ella se levantó y le estampó un beso profundo en la boca, para luego bajar a su entrepierna y succionando, buscar la dureza que ella estaba buscando para la noche en la cama, una noche que ambos no olvidarían.

Ya amaneciendo Maritza despierta en la cama del apartamento de Richard, extasiada y en completa paz, que se interrumpe un pelo cuando se da cuenta que está sola, en su celular hay unas llamadas perdidas, Liliana que en un mensaje de voz esta llorando, que dijo que decidió hablar con Ernesto, pero el encontró unos números en su celular con mensajes de texto, y le llegaron los celos, le formó rolo de peo al chamo y Ernesto arrecho, sencillamente le pegó cuatro gritos y se fue, apagó el teléfono y no sabe nada de él, que está desesperada y no sabe que hacer. Ella le dijo que se calmara, que apenas resuelva unas cosas la buscaría para verse. Lo pensó un momento y bueno, tomó su teléfono y llamó a Richard.

Aló? Y apenas lo dijo, Maritza le preguntó si sabía donde estaba su hermano, él le dijo que se fue por ahí a dar una vuelta como siempre hace, que me pidió un teléfono, porque el otro lo volvió mierda, le pidió que le diera ese número, Richard le dijo que no, que no quería hablar con nadie y Maritza le dijo que no se pusiera ladilla que ella sabía, que le dijera a Ernesto que tenía que verlo, en el mismo sitio, cuando Richard le preguntó que sitio era ese, ella le dijo que no se hiciera el loco, que bueno el sitio donde lo vio a él, que lo hiciera o sino que pudiera despedirse de la relación él también… tranco el teléfono y se puso a pensar, creyó que se le estaba pasando la mano, que estuvo bueno, pero coño, su amiga del alma estaba pagando el precio de sus caprichos, aunque siempre lo había hecho.

Así las cosas con una hora de retraso, apareció en el mismo sitio Ernesto, que vio a Maritza vestida sencillita con una chemise y unos pantalones y sandalias de tacón, Maritza intentó darle un beso en el cachete y el a media se dejó, el dijo que hablara rápido, porque estaba muy ocupado, ella le dijo tu siempre tan ocupado, cerrado y misterioso, será de familia?

Él no se lo tomó muy bien, pero antes de que dijera algo, Maritza lo soltó…

No quiero que dejes a Liliana…

Ernesto se quedó perplejo, pero recobró la compostura y le dijo que eso no era su asunto, que eso era nada más entre ella y él, que además la relación ya se había consumido su tiempo de vida útil y que de pana, él estaba con otros intereses…

Maritza lo vio y sonriendo le dijo… otros intereses, así que eso es lo que soy verdad, otros intereses, de verdad ese jueguito de ser Richard de Jesús me agrada mucho sobretodo eso de los ojos claros, y de pana tiras muy rico, pero de verdad mi amiga no tiene que sufrir por mis deseos, siempre supe que me tenías hambre, y de pana yo no tengo problema en seguir sabiendo que tienes a otra, así tengas que casarte con ella…

Ernesto se le quedó viendo con cara de estrupor, le dijo que si estaba loca, que no entiende eso de que él sea Richard, allí la vio con cara de incredulidad y le preguntó si estaba lo suficientemente demente para hacerse pasar por un hermano y que con eso buscar tener una relación con la mejor amiga de su pronta ex… de pana que si ella lo creía capaz de hacer eso??? Que demonios tenía en la cabeza???

Maritza lo vio y poco a poco la sonrisa iba desapareciendo, en conjunto con su confianza y su control sobre la conversación, ella no lo podía creer, que si es cierto, que él es Ernesto y Richard, que no se haga el loco, hasta que ya visiblemente molesto Ernesto le dijo, que si creía que él era Richard que lo llame al teléfono pues, si es así este teléfono que Ernesto tiene debe sonar… Maritza con los nervios a flor de piel y a punto de un infarto toma el teléfono y marca el número, suena el tono una y otra vez, pero no suena el teléfono que tiene Ernesto en las manos, igual no contesta nadie, vuelve a llamar otra vez y esta vez si cae…

Aló… quién es, dice Maritza.

Ehm, que yo sepa es Richard, mira amor, estoy metido en una reunión muy importante de trabajo, lo que tengas que decir dilo rápido…

Justo en eso Ernesto le arrebata el teléfono de la mano a Maritza y le dice, hola bro, mira aquí estoy con tu noviecita Maritza hablando de ti y de mi, que no cree que seamos hermanos, ya le dije que si lo somos y que bueno, que no se metiera en mi peo de pareja… ah ok, esta bien yo le digo, nos vemos bro…

Al colgar le dijo a Maritza que estaba visiblemente afectada y casi llorando, que tu y él tienen que hablar unas cosas, que él se tiene que ir, porque tiene unos asuntos y que sencillamente que no lo llame más y que no se meta en sus asuntos, se despidió bruscamente dejando el teléfono en la mesa, mientras Maritza quedaba petrificada con lágrimas en los ojos, mientras lo veía desaparecer en la multitud, justo cuando Ernesto cruzó en la esquina del centro comercial, se le incorpora una persona vestida de suéter y gorro puesto, con quien camina al mismo ritmo.

Te dije que esa cabeza de machete era una maldita desequilibrada, le dijo el de capucha.

Si, es cierto, dijo Ernesto, pero he de reconocer que la muy coño e madre tira rico, pero ni modo me imagino que como ya se le quitó el puto interés esta relación tendrá los días contados, en fin, y entonces chamo dime qué coño vas a hacer con Liliana???? Mientras se quitaba unos lentes de contacto que dejaban ver unos ojos claritos.

Bueno, dijo el de la capucha, que al quitarse era de la misma cara que Richard con la diferencia que tenía los ojos oscuros, ya veremos, que vaya a mi casa si quiere y hablemos, si seguimos bien y sino, no es la única mujer en este mundo, verdad Bro????

Si mi querido y detestado hermano querido, si terminas con ella avísame y te cuadro unas jevitas bien de pinga que de seguro no tendrán problema en darte una nochecita de buen sexo, mientras se iban caminando con rumbo desconocido y eran observados por una persona que a lo lejos los vio y los reconoció así como también a Maritza que salió unos 15 minutos con la mirada ida y llorosa dando pasos sin orientación, era Liliana, que sin estar presente comprendió todo y se había dado cuenta tomando una decisión, no iba a dejar que su relación se fuera al coño, y si ella tenía que tirar con los dos hermanos… pues en la vida había que hacer sacrificios por obtener lo que se desea y no perder lo que es tuyo ante una cualquiera que se antoje de eso porque se te fue la boca de pendeja así ella sea tu mejor amiga del alma… o no???

FIN.

Una respuesta para “UN CUENTO LIQUIDO VERSION 98.0”

  1. Carlos Bonilla Dice:

    si crees que leó todo eso…. solo entre a mirar las fotos, :D

    The Goddamn Sez:
    works for me!!!!!!!!!!! :D


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