UN CUENTO LIQUIDO VERSION 99.0

 

Otra idea, otra tormenta y otra depresión que toca a mi puerta, no hablemos mucho, vamos de una vez.

Es una tarde lluviosa de una de las ciudades del mundo, mientras en la calle la gente corre de un lado a otro buscando transporte o un sitio donde resguardarse, 7 jóvenes entran en una vieja tienda de antigüedades a la cual casi no entra nadie en el transcurso del día, pero la lluvia y la falta de refugio hace que ellas sin pensarlo mucho entren al sitio, los recibe un señor viejo y con muy mala cara, la cual basta ver la belleza de las 6 jóvenes para suavizar sus rasgos e incluso sonreír, cuando las muchachas le piden disculpas por haber entrado de una manera tan abrupta, él las disculpa, que no hay problema porque él no recibe muchas visitas y que se pueden quedar un rato en la tienda si ellas lo desean, así que las chicas sonrientes solo dan una vuelta por el sitio  viendo objetos por allí y por allá, pero una de las muchachas le llama la atención un espejo, pequeño, con algunas formas en el marco, ella lo toma y le parece bonito, el hombre mayor se da cuenta de lo que hizo la dama y le dice que ese es un espejo pequeño muy lindo, que le da clase a las chicas adolescentes de la sociedad, y que bueno como el marco es hecho a mano, no hay muchos en el mundo coincidencialmente solo habían 7 espejos, como para 7 chicas como ellas, lindas y elegantes, las muchachas sorprendidas deciden solo por no dejar preguntar cual es el precio de los 7 espejos y se quedan perplejas de lo baratos que son, así que deciden comprar los 7 espejos y se van felices, con la instrucción del hombre mayor de colocar ese pequeño espejo, cerca de uno grande para que haga juego…

Varios días después, en una casa a oscuras una televisión colocada en un cuarto, habla de una serie de desapariciones de jóvenes sin ninguna explicación, chicas de comportamiento normal y sin alguna anormalidad social que de un día para otra no se les volvió a ver en sus casas ni en el colegio, justo cuando estaban pasando por enésima vez los rostros de las últimas 4 chicas desaparecidas, pasan por enfrente al televisor una chica que lleva un espejo, con formas bonitas, pero del cual reluce una especie de halo, oscuro y muy denso como una niebla negra dentro del cristal…

Ya es hora… esta es la quinta, ya de aquí solo faltarán dos para liberar al amo, le decía una chica a la otra que solo atinó a decir que entrara a un cuarto que por fin habían encontrado el tamaño indicado…

Y justo cuando entran al cuarto están las otras dos chicas colocadas en extremos de una cama, en el colchón de la cama, está una joven, amordazada, atada y completamente desnuda, enfrente a ella esta un espejo de gran tamaño, sostenido por una especie de balanza, al cual una de las chicas, coloca el pequeño espejo encima de la cabecera del grande y luego de varias oraciones en un idioma ininteligible dice en voz alta…

“Por el poder de 7 veces 7 perfecta unión entre el bien y el mal, luz y tinieblas, te invocamos a ti nuestro ángel de la oscuridad, al cual adoramos y nos entregamos sin límites, sin miedo y sin dudas, porque sabemos que estás dormido y oculto entre la falta de la luz y queremos que vengas a nuestro mundo, te pedimos que despiertes y te manifiestes para que recibas nuestro sacrificio… con al cual abriremos la puerta para que vengas hacia nosotros”

Y justo en ese momento, el espejo chico se une al grande y entre los dos se levantan del piso, levitando y dando vueltas por toda la habitación, llega y se coloca justo encima de la chica atada, la cual ve el espectáculo con mucho horror, mucho más cuando se de cuenta que su reflejo luego de mostrar su cara de miedo, empieza a sonreírle con muecas, la mira a los ojos y ve como el reflejo sale del espejo directo hacia ella y justo cuando la chica y su reflejo se tocan físicamente una luz muy brillante sale del cuarto por unos segundos, hasta que se interrumpe y todo queda en total oscuridad, rompiendo bombillos y fuentes de luz en toda la casa, hasta que la gente se da cuenta que en esa casa no hay nadie desde hace varios días.

María Eugenia de los Ángeles siempre fue una chica muy consentida y muy sobreprotegida desde que salió del vientre de su madre, como la hija menor de la familia, y con varios hermanos varones, nunca la faltaron atenciones de parte de sus padres y de sus hermanos, obvio que también tuvo muchos ojos muchos celos y mucha sobreprotección, nunca tuvo novio y sus amiguitos cuando crecieron tenían que estar con cuidado de sobrepasarse con ella a menos que quisieran vérselas con sus hermanos que para dar coñazos estaban hechos, y ya habían puesto en su lugar a algún que otro que intentaba quitarle un besito o un roce de piel, obvio que al inicio eso le gustaba a María, pero luego se le hizo como aburrido, total ya había pasado los 16 años y aunque sea quería saber lo que era un beso de unos labios masculinos, pero estaba complicado, por lo menos hasta que terminara de salir del bachillerato, igual para esos detalles tenía a su amiga Zoraida que a pesar de que eran más o menos igualitas, por lo menos ella había tenido un poco más de contacto con algún que otro chico, eran inseparables y se la pasaban juntas, iban y venían dormían casi juntas tanto en casa de una como la otra y en general se habían jurado desde carajitas amistad inquebrantable para siempre, y bueno un día de esos cuando María estaba de cumpleaños llegó Zoraida y le dio aparte del buen regalo de moda que costaba lo suyo, uno adicional, un poco más chico, el cual ella no había advertido, cuando lo abrió le dio mucha gracia, era un pequeño espejo con un marco hecho a mano…

Ella le dijo que lo vio por ahí mientras iba de vacaciones con unas compañeras de un tour, y le gustó que compró dos, porque ella tenía uno y ella tendría el otro, tu sabes algo típico de esas chicas que todavía tenían la inocencia de compartirse todo como buenas amigas, a María Eugenia le encantó el espejito y luego del abrazo y el besito siguieron el relajo en la fiesta mientras el espejo, colocado en la cómoda, al apagarse la luz, dio un giro de casi 360 grados buscando un espejo más grande, aunque cuando María Eugenia volvió de la fiesta lo encontró en el mismo lugar donde lo dejó antes de irse a la rumba.

Y bueno, como cosa rara, no todo era felicidad y facilidad entre estas dos chicas, habían obvio que unas rivales por allí, llamadas Patricia y Erika, las cuales tenían su combo de populares y jodedoras, las cuales ya se creían mayores y de cuando en cuando acababan los trapos con todo, ya habían perdido todo lo que tenían que perder y bueno le tenían arrechera a las dos amiguitas, sencillamente por ser casi todo lo contrario a ellas, cuando se veían al inicio, era primero una tiradera de puntas, indirectas, ladillas y demás, pero poco a poco, la intensidad de los ataques iba aumentando casi llegando a la agresión física, pero ya el climax de las agresiones fue cuando en una fiesta de esas que hacían los muchachos, Billy, que como cosa rara un chico que despierta el gusto de dos antagonistas como las que nos gastamos en este relato, vio y sonrió a María y dejó escapar un comentario muy favorable sobre el vestido elegante que la muchacha llevaba, obvio que eso enfureció a Patricia y en compañía de Erika y la ayuda de unos tragos, le cayeron encima a la pobre carajita a la cual agarraron por los cabellos, le cayeron a coñazos y le reventaron el vestido dejándolo en girones y rasguños en su piel, le dijeron de puta para adelante y que no se le ocurriera acercársele a su Billy si no quería que la vaina se pusiera peor, obvio que la carajita se fue corriendo a su casa y llegó a su cuarto a llorar la decepción acurrucada en la cama, dejaba fluir su dolor, hasta que una pequeña voz que venía de no se sabe donde, le decía que no se dejara joder, que no se dejara montar la pata y que si quería pronto tendría las herramientas para devolver la cachetada, todo mientras veía como el espejo grande del cuarto parecía estar más cerca, mientras las chicas de negro estaban afuera de la casa, María Eugenia vio como su propio reflejo llegaba hacia ella y sin ella mover su mano, ella le extendía su mano le tocaba la cara y se acercaba hacia ella para besarla y liberar un resplandor, que luego se volvió una gran oscuridad.

Ya luego María Eugenia despertaría con un dolor de cabeza de los mil demonios, pensó que lo que sucedió en la noche fue real, pero solo se encontró con el mismo espejo en el mismo sitio y el espejo pequeño en si sitio, cuando se despertó y se fue a bañar, tuvo una extraña sensación, no se sabe del tipo que las cosas cambian pero siguen siendo igual, se dio cuenta cuando se bañó, se detalló y vio como algo imperceptible, de lo que ella sabía pero no tenía de verdad idea de lo que era, había cambiado y eso le daba una sensación, que poco a poco sin saber como era, le estaba gustando. Agarró y se vistió como si nada y fue a la cafetería del colegio, donde no tenía clase todavía, pero iba a averiguar una vaina, se encontró con Zoraida que notándose muy preocupada fue a preguntarle si estaba bien, porque lo de la noche fue algo donde la puta de mierda esa de Patricia se había pasado la mano, y justo cuando ella pensaba decirle que no le parara bolas, porque ella se encargaría de arreglar ese asuntico, vino Anastacia, una de las amiguitas de Erika y Patricia, que vino a provocarla recordándole esa pelea, donde ella sencillamente se dejó joder, grave error, porque no vio como María vino y con un puñetazo en la boca del estómago, la dejó sin aire y bien fácil, para estamparle una buena mano en la cara, la cual le rompió la nariz y la dejo sangrando que jode y corriendo como la puta cobarde que siempre ha sido, Zoraida se quedó de piedra, porque María Eugenia nunca le había metido un coñazo a nadie y cuando ella se lo dijo, pues respondió que para todo hay una primera vez, se sintió un poco incómoda con esa respuesta, pero luego lo pensó y extrañamente se quedó con esa actitud, de ahí, al pasar el alboroto se fue a hacer sus diligencias y se quedó dormida en una sala de la biblioteca entre libros…

Allí vio, a las 5 mujeres que había visto en esa noche de la fiesta, que estaban dando vueltas, pero como si pudieran volar, alrededor de una casa, la cual reconoció como la casa de su amiga Zoraida, una de ellas se volteó y la vio y sintió una sensación de pérdida que la hizo despertar de improvisto, se dio cuenta que habían pasado un par de horas, y sencillamente se fue al baño a quitarse el sueño antes de ir a ver a Zoraida, para ver si se encontraba bien, pero como cosa rara hubo un cambio de planes…

Anastacia con un par de amigas más entró al baño donde María Eugenia se encontraba y cerró con llave, María Eugenia lo notó y luego que Anastacia le dijo varios insultos, y que le iba a dar la lección que Erika le había empezado, se fue a intentar meterle una mano, 5 minutos después las dos acompañantes de Anastacia estaban tiradas en el piso con señales de fuertes lesiones físicas, y Anastacia estaba metida de cabeza en una poceta sostenida con gran fuerza por María Eugenia que tenía toda la intención de ahogarla, aunque una especie de flash mental hizo que perdiera la concentración se diera cuenta de la vaina, sacara a Anastacia de la poceta y la dejara a un lado para luego irse corriendo a su casa, donde llegó justo para la cena, comió en silencio, reposó y se acostó para quedarse dormida rápidamente…

El sueño volvió, ahora las chicas estaban dentro de la casa de Zoraida, la vista va desde las afueras de la casa hacia adentro, donde primero pasan por la sala, pasan por la cocina y luego por las escaleras hasta llegar al cuarto de Zoraida donde están las 5 chicas alrededor de la cama de la muchacha, la vista sube por el techo con orientación hacia abajo, para luego bajar en dirección a un espejo que está encima de la cama y que tapa la misma, la vista llega al espejo y lo traspasa, para tener la vista de una Zoraida amordazada y desnuda que luego se acerca y llega la sensación que de la traspasa y se unieran como una sola persona, una sensación tan intensa y con un gran pico de dolor que hace que María Eugenia despierte toda alterada y sudando.

Y justo esa mañana cuando va en camino al colegio para las clases, ve con algo de desconfianza a un chico, no es desconocido, porque ha visto varias clases con él, sabe que se llama Ernesto y que aparte de ser un inadaptado social, se rumora que tiene conocimientos en las artes ocultas, él la ve y se asegura que sepa que la está viendo, solo se acerca y le dice que el mal está cerca y que tiene que cuidarse porque el mal le tiene miedo, que nada en estos momentos es lo que parece y que cuando sea el momento que nunca tenga miedo a ver lo que hay en el espejo, justo cuando María Eugenia le iba a preguntar que significaba eso, el muchacho se fue sin dejar rastro, pero apareció Zoraida que bueno, tenía una ropa algo diferente y una actitud diferente, como más retadora y más lanzada, ella tenía algo diferente que no sabía que era, pero lo tenía, igual Zoraida vino, la llevó a dar una vuelta por ahí para hacer algunas cosas y le dijo para ir a una fiesta, una fiesta de la fraternidad universitaria, María Eugenia le dijo que no la iban a dejar pasar, porque ni eran universitarias ni eran mayores de edad, le respondió su amiga que eso no importaba, que con algo de actitud y un poco de ropa subida de tono, no habría problema, ella no quería ir, pero algo pareció que vino desde sus adentros y la convenció. Así que esa noche estaban las dos con minifaldas, sandalias y franelitas sin mangas, caminando por la fraternidad conversando con un poco de muchachos mayores que las veían con asombro con la naturalidad y el desparpajo con que andaban y conversaban tanto de temas triviales como de temas sexuales de forma a veces un pelo vulgar. Pero todo eso pasaría a un segundo plano, cuando Zoraida tomó a María Eugenia y le presentó a dos muchachos, que le habían puesto el ojo, y le dijo que si quieren podían ir a un lugar más tranquilo, cuando María Eugenia iba a decir que no, Zoraida le dijo que estos son los novios o pretendientes de Erika y Patricia, que sería bueno para vengarse se esas perras malditas, eso la convenció. Y bueno cuando llegaron a un sitio más cómodo y solo, para que María Eugenia pudiera jugar y dejar las dudas que la invadían, pues vino Zoraida y la beso en la boca, usando la lengua y todo eso, se tocaron, quitaron la ropa y acariciaron en frente de los dos incautos que hipnotizados, ya estaban produciendo baba, respirando entrecortadamente con el corazón acelerado y agarrándose el machete afanosamente, luego que ambas se besaron, se lamieron las tetas, se pellizcaron los pezones, se metieron mano, se dieron nalgadas y todo lo demás se acercaron a los dos muchachos y antes que se dieran cuenta, cada una tenía un miembro viril erecto en la boca el cual devoraban con mucha pericia y malicia, para sorpresa de los chicos, que pronto se vieron viendo estrellas y agarrados por el glande para estar controlados por las muchachas, que se cambiaron de pareja, se cogieron a los chicos, cambiaron de pareja para volvérselos a coger, hacerlos acabar un par de veces y dejarlos tirados en el piso, justo a tiempo para que llegaran las otras muchachas, Patricia y Erika que se quedaron de piedra al ver lo que ambas chicas habían hecho, no les dio tiempo de decir nada, cuando ambas les fueron encima y les dieron una coñaza de campeonato, las agarraron por lo cabellos y las estrellaron contra la pared con gran fuerza y sencillamente acorraladas, las reventaron a coñazas, María estaba como posesa hasta que abrió los ojos como de improvisto, agarró la conciencia que perdió desde el momento que Zoraida la besó y allí vio a Patricia el piso, con la mirada ida y la cara desfigurada de la coñaza que le dio, un poco más allá estaba Zoraida que todavía desnuda como ella y estaba con un poco de sangre encima de todos los golpes y heridas que le había hecho en la cara a Erika, se dio cuenta de lo que pasó y tomaron sus ropas, y con gran esfuerzo se llevó a Zoraida del sitio ante la mirada de los muchachos que pasaron del climax, a la sorpresa y de allí al miedo.

Cuando estaban en un claro abandonado cerca de allí, María Eugenia se cuestionaba lo que había hecho, que esta vez se le había pasado la mano y que a pesar que quería darle su merecido a esa chama, no quería medio matarla, Zoraida se rió y le dijo que eso era mentira que esas malditas se merecían esa vaina y que si regresaban les iba a hacer una vaina peor, que estaba cansada del chalequeo y las molestias, que ahora el turno de contraatacar, María Eugenia no podía creer lo que estaba oyendo, más cuando las 5 chicas que había visto en el sueño, aparecieron de improvisto diciendo que eso era normal, que costaba un poco acostumbrarse a ser una nueva persona, pero que pronto se acostumbrarían, Zoraida se acercó a ellas y le dio un beso en la mejilla a cada una, la que estaba más en frente le dijo a María si no vendría con ellas, que no se preocupara que Zoraida ya había ido y la había pasado muy bien, como le dijo ella misma, que no se preocupara porque ella estaba en manos seguras, María Eugenia no le creyó y se fue corriendo de allí no sin antes escuchar una voz estremecedora que le dijo, que no tenía opción ya había sido tocada por el poder de 7 veces 7, y que eso ya la había condenado a ser una de las 7 que hacen falta para abrir el portal, cosa que aterrorizó a María y la hizo ir corriendo sin dirección, terminando en una plaza sola, donde se sentó en un banquito a respirar el aire que le hacía falta…

“te dije que tuvieras cuidado, que las cosas nunca son lo que parecen” cuando María Eugenia  levantó la cabeza ahí estaba, Ernesto que estaba enfrente de ella y antes que le dijera algo, siguió diciendo, es cierto fuiste tocada por el poder y eso hacía que había que completar el ciclo de las 7 mujeres, para liberar a la bestia hacia nuestro mundo, la única diferencia, fue que él no te poseyó, tiene influencia sobre ti, pero no control total como con las otras 6 incluyendo a tu amiga Zoraida, debes tener cuidado, que si la bestia te llega a poseer, una gran maldad oscura llegará a este mundo y lo hará añicos”

Cuando ella le preguntó que podía hacer, él le dijo que no tuviera miedo, que cuando fuera el momento oportuno, ella tendría la clave para controlar el poder, derrotar a la bestia y liberar a las cautivas, son 48 mujeres de las cuales se alimenta la bestia y por eso tiene ese poder, que se le puede poner en contra, que solo debía esperar y que si lo lograba vencería, pero justo cuando le iba a decir algo más un grito ensordecedor interrumpió la conversación, cuando se dio cuenta las 6 chicas la había seguido hacia ese sitio y que Ernesto había desaparecido y justo cuando iba a intentar correr, sintió como la tropezaron y cayó al piso, justo en ese momento, sintió como la sujetaron y la adormecieron.

Cuando empezó a recobrar el conocimiento, vio que estaba en su cuarto y que no había luces, que hacía un frío intenso que invadía cada centímetro de la piel de su cuerpo desnudo y que estaba atada de muñecas y tobillos, las 6 chicas estaban a su alrededor, Zoraida que estaba a su lado izquierdo se acercó y le dijo que lamentaba lo que había pasado, pero sencillamente los espejos las habían elegido, que no se preocupara que pasaría rápido y que todas estarían juntas para acompañar, amar y alimentar a la bestia para siempre, justo al terminar, le dio un beso en los labios que María Eugenia rechazo moviendo la cara a un lado, la chica la vio y solo dijo que trajeran el espejo grande, al cual le colocaron el espejo pequeño, que siempre había estado allí monitoreando todo y juntos los dos espejos empezaron a levitar mientras Zoraida empezó a hablar…

 “Por el poder de 7 veces 7 perfecta unión entre el bien y el mal, luz y tinieblas, te invocamos a ti nuestro ángel de la oscuridad, al cual adoramos y nos entregamos sin límites, sin miedo y sin dudas, porque sabemos que estás dormido y oculto entre la falta de la luz y queremos que vengas a nuestro mundo, te pedimos que despiertes y te manifiestes para que recibas nuestro sacrificio… con al cual abriremos la puerta para que vengas hacia nosotros, la bestia perfecta, te venimos que vengas ya habiendo cumplido la cuota de 7 veces 7 sacrificios y entregas con esta última elegida, ven nuestro mundo, tómala, poséela y úsala como portal de entrada a nuestro mundo para que inicies la nueva era donde tu reinaras y nosotras seremos tus hijas, amantes y alimento”

En ese momento el espejo se coloca sobre María Eugenia y ella ve su reflejo en el espejo, y como este empieza a mutar, primero a moverse el reflejo a su propia voluntad, y como después empieza a cambiar de forma, primero forma masculina y luego forma demoníaca, quien luego empezaría a sonreír y luego el reflejo empezar a salir del espejo en dirección al cuerpo desnudo de María Eugenia, que siente como mientras la bestia se acerca, va perdiendo el control de sus sentidos y de sus pensamientos y cayendo en una especie de manto oscuro que la envuelve y hace que se sienta cómoda, mientras la bestia rodea su cuerpo y está haciendo como una especie de absorción poco a poco despareciéndola a ella y tomando forma él.

Ya en pleno sopor María Eugenia siente que una voz interior la llama, como si gritara desde muy lejos, reconoce entre varias voces femeninas la de su amiga Zoraida que le dice que no se rinda, que ella es la clave para liberarlas a todas, y las palabras de Ernesto empiezan a resonar… no tengas miedo de ver directamente al espejo… no tengas miedo…

Así que de improvisto ella abre los ojos y primero se ve con la bestia encima casi en posición de cópula, pero se da cuenta que está tomando su cuerpo para hacer el de él, y luego mira el espejo, y ve como la oscuridad y la luz están en perfecto equilibrio y como entre ambos tienen un poder inimaginable y mientras más ve el espejo, María Eugenia siente que tiene más poder, poder que absorbe la bestia que sigue absorbiéndola a ella, pero decide seguir viendo fijamente al espejo y seguir tomando el poder, cuando las chicas se dan cuenta intentan intervenir, pero el campo de poder es muy fuerte para poder hacer algo, hasta que la bestia intenta luego de terminar de tener la forma levantarse, pero se da cuenta que María Eugenia no ha desaparecido, apenas la ve, ella lo mira a los ojos y suelta con todo lo que tiene una ola de luz que llega a la bestia y la desintegra, el espejo, tanto pequeño, como el grande que estaban unidos, estallan en pedazos, pero la luz que suelta desde el cuerpo de María Eugenia hace que los pedazos desaparezcan y además la fuerza hace que las 6 chicas salgan despedidas, hasta ser detenidas con las paredes o algún objeto de la casa, cuando todo termina, queda las luces encendidas.

Cuando María Eugenia despierta, han pasado apenas media hora, con poca dificultad logra sacarse las amarras que la tenían sujeta y se da cuenta que las chicas que estaban a su alrededor se están levantando aturdidas y preguntando que había pasado, como si hubieran pasado semanas en un sueño no muy bueno, mientras María Eugenia se colocaba algo de ropa, les dijo, que si les explicaba no les iba a creer y que bueno, llegaron por una coincidencia, que se conocieran todas porque algo las había unido y que no sería malo seguir juntas un tiempo, cosa que todas al final aceptaron.

Unos días después cuando estaban todas dormidas y semi desnudas en una cabaña cerca de la ciudad, llega una persona que entra a la cabaña sin hacer ruido y camina entre los cuerpos dormidos de las 7 mujeres admirando sus curvas y la piel que la ropa no tapa, las 7 chicas son muy bellas para él y le provocan pensamientos impuros, Ernesto que sigue caminando y se sienta en una equina de la sala donde están las chicas, con un pequeño movimiento hace que 3 chicas que están boca abajo o de lado queden hacia arriba para que él las pueda ver mejor, extiende su mano hacia donde están ellas, y siente todo lo que ellas sienten, la sangre correr por sus venas, la respiración que sale de sus pulmones por la nariz, y todo lo que la piel de cada una siente, incluyendo sus partes más sensibles y erógenas, una exquisita sensación que le agrada…

“ah, me hacía falta esto… te has dado cuenta que casi por andar queriendo venir aquí lo echas todo a perder” dice Ernesto mientras fija la vista en un espejo “no te hagas el Willie se que estás allí” el espejo, solo muestra parte de unos cachos y  una forma toda deforme que se nota que fue humano, pero ya no lo es, “bueno, por ahora este mundo está a salvo para yo poder alimentarme y obtener placeres y almas de él, pero se que tu hijo mío tan ambicioso como yo te hice todavía quieres venir y quitarme todo, cosa que yo no quiero, así que me tocará estar pendiente cuando vuelvas a soltar tus espejos, para intentar hacer el portal de nuevo, no te preocupes, que de seguro no conseguiré tan rápido otra chica como Maria Eugenia, pero quien sabe si encuentro una como la primera que te encerró y casi te destruyó”

así que Ernesto ve como la figura desaparece del espejo, el viene, se acerca al espejo, y luego de soltar una sonrisa, extiende su brazo hacia el mismo, apenas toca la superficie, esta se pone como líquida, permitiendo que el chamo entre por el espejo y deje a las chicas en paz, las cuales un segundo después empiezan a levantarse para seguir haciendo algunas cosas de amigas en vacaciones antes de empezar la universidad… y quien sabe, se encuentren con la bestia y con su padre, que tiene que cuidar sus intereses, porque a veces la supervivencia va por encima de su propia familia.

 

 

FIN

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