ESTE ES UN RETAZO DE POST QUE FLOTA EN EL AGUA DULCE EN LA SUCIA CRIPTA

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Ok, esta vaina viene así.

Se habían parado temprano, muy oscurito, el silencio reinaba en el pueblo mientras Abel terminaba de vestirse para salir con su padre camino al muelle donde están los botes con sus motores, reposando, pero igualmente listos para salir.

Abel lo había esperado desde hace años, vive en el agua desde que tiene uso de razón, pero una cosa es estar dentro del agua y otra por encima del agua, más en un bote que va encima de él a alta velocidad, y como su padre es pescador pues siempre quiso salir con él, su padre siempre lo tuvo en cuenta, pero le dijo que cuando tuviera la edad suficiente, con gusto se lo llevaría, esta vez había llegado, casi no durmió esa noche y cuando su padre lo fue a despertar, Abel se encontraba sentado en la cama quieto y pensativo. Salieron de la casa, no sin antes recibir de la madre la acostumbrada bolsa con la comida de la mañana, la cual comerían en el agua, mientras estuvieran pescando, ella lo besó en la frente y le dijo que nunca había estado tan orgullosa de él, su padre a los lejos no le dijo nada.

Salieron en el bote camino a la entrada del Río, en uno de los lados caía a una especie de lago donde siempre habían buenos especimenes para colectar, por las leyes de la época, se les permitía una cuota razonable para no dejar el Río sin peces y por las leyes de la naturaleza, porque bueno si la naturaleza ve que te llevas lo que no debes, pues se arrecha contigo y ah bueno. Luego de cargar de gasolina y revisar lo concerniente a la pesca, se montan en el bote y el padre le dice al muchacho que encienda el motor del bote, el muchacho todo emocionado se acerca al motor fuera de borda y lo intenta una vez, no enciende, una segunda vez y tampoco enciende, a la tercera vez el motor se prende y para alegría del chico pudieron salir, porque su padre siempre piensa que si el motor no se enciende no vale la pena salir del pueblo.

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Estuvieron un rato pescando en la mañana, usando cañas en un rato y en otro rato echando redes, para pescar más rápido y tener los pescados para colectar, mientras pasan el día, el bote va poniéndose un poco pesado por la pesca, todo va tranquilo mientras Abel va en la pesca, cosa que él sabe bastante por los años, mientras el padre se queda pensativo y viendo hacia el horizonte, de pronto el hombre ve hacia un sitio y le dice a su hijo que es suficiente, es momento de irse, el chico no entiende mucho de qué se trata eso, y le dice a su padre que si se podían quedar un rato más antes de irse, el hombre le dice que no, es suficiente, que haga caso, el muchacho algo contrariado al final obedece, mientras una ventisca sale de no se sabe donde, en ese momento el padre de Abel le dice que se olvide de la pesca de red, esa se puede liberar y buscar después, el muchacho no entiende, y aún así intenta sacar la pesca, el padre le dice que no lo haga, que lo deje así y en ese momento se queda como congelado, viendo un pescado como de muchos colores que está atascado en la red, le dice que no saque la red, que si lo hace pasará algo muy malo, pero el pez tiene contacto con el aire del sitio, en ese momento truena y de forma cagante.

El padre le quita la red a Abel y deja caer la carga, lo empuja y se va al motor, arranca inmediatamente en dirección al muelle, mientras el hijo pregunta qué pasa, el hombre dice que invocaron a la furia de las profundidades, que si no se retiran inmediatamente pasarán cosas muy feas, Abel le dice que eso no es verdad, que es un mito, justo en ese momento el cielo se oscureció como si fuera de noche y empezó a llover con truenos, el agua del río se puso cada vez más indómita, haciendo que el bote fuera más difícil de maniobrar, el padre le dijo a Abel que se agarrar lo más fuerte que pudiera, cosa que él hizo, pero en una de las maniobras el bote pegó un brinco y Abel cayó al agua, se sintió como el agua lo estaba tragando, por más que estaba echando brazadas desesperadamente, cuando se sintió sin fuerzas, vio a su padre agarrarlo y lanzarlo para arriba con toda la fuerza del cuerpo, cuando Abel salió al bote tomó al padre, pero el Río se puso mas alborotado y con más fuerzas, Abel tenía una mano tomando la mano de su padre y con la otra tenía el motor encendido, porque había una especie de remolino que se armó y estaba buscando tragarse el bote con sus dos ocupantes, el motor estaba a su máxima potencia y aún así el bote estaba retrocediendo, el padre le dijo al hijo que lo lamentaba, pero no queda otro remedio, el hijo le dijo que no debía, que no lo dejaría, el padre le dijo a Abel, cuida y quiere a tu madre, por lo menos hasta que yo regrese, y en ese momento se soltó, Abel gritó y lloró, pero no pudo hacer nada, el padre desapareció entre las corrientes y luego el río se calmó, clima volvió a la claridad y todo quedó en calma, mientras Abel estaba de rodillas en el bote, temblando, pero poco a poco agarró el bote y arrancó, nunca encontraron el cuerpo de su padre, y eso que buscaron por todo el Río, el lago y sus alrededores, un brujo le dijo que un día su padre volvería, solo debía demostrar que bueno… algo pues.

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Unos años después el pueblo pesquero también se volvió un centro turístico, de esos que se invaden de gente de afuera que viene a pasarla bien, tomar caña, pasear en las playas y los muelles, ir a las islas a pasar el día, comer pescado y bueno otras cosas, ese día a pesar de ser inicio de asueto estaba como floja la actividad del muelle y el pueblo, que aún así estaba como algo apagado, pero la actividad de los trabajadores era febril, en esa mañana llegaron dos chicas, dos turistas, que llegaron al muelle y preguntaron si ese día no salían lanchas para las islas, el encargado de los botes les dijo que era complicado, porque apenas era el inicio del asueto y todavía no tenían el permiso para estar llevando gente así nada más, las muchachas se quedaron como fly, pero el tipo les dijo que si pueden convencer a uno de los conductores, ellos los llevan en su lancha como parte de su trabajo, obvio que eso tiene su costo, un poco inflado pues, pero es el precio de un pueblo que suele tener varias cosas un poco por debajo de la mesa, las chicas al final decidieron ir al muelle, donde estaban los conductores de botes, que mientras las veían las bucearon pero bien bello, total las dos chicas estaban bien ricotas, pero ninguno de ellos quería llevarlas a las islas, porque más que todo tenían cosas que hacer, en ese momento apareció Abel, ya hecho un hombre, con la piel tostada por el sol, los músculos formados por el trabajo de los años y el rostro endurecido por la madurez adelantada, les preguntó a donde querían ir, y solo les dijo que si pagaban la gasolina del bote él las llevaba, y como el combustible era barato, ellas con gusto lo pagaron, se subieron al bote, y Abel luego de cargar combustible les entrego unos salvavidas y luego de unos minutos salieron en camino a las islas.

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Mientras iban camino a las islas, las chicas se empezaron a tomar fotos en el bote, iban riendo y jodiendo, mientras Abel se enfocaba en llevar el bote en camino a las islas, lo sorprendieron cuando le tomaron una foto, él muy serio les dijo que fotos no por favor, una de ellas, la de cabello castaño, que llamaremos Natasha, se acercó a él y le pidió una foto, le dio la cámara a la pelo negro, que llamaremos Verónica y luego se le acomodó a Abel un poco cerca y un poco sexy, para que Verónica le tomara la foto y ella después pudiera montarla en sus redes sociales.

Luego de llegar a las islas, le dijeron a Abel que si sabía donde estaban las bellezas naturales, él ni sabía y entonces llegó Natasha y le enseñó unas fotos, una cascada y unos lagos, Abel medio se acordó y les dijo que bueno, él las llevaba pues, cruzaron un campo y una pequeña selva densa hasta llegar a los sitios que buscaban, llegaron y estuvieron un rato dando vueltas por allí tomándose fotos con una panorámica demasiado arrecha, lo que no contó Abel, fue que las chicas, como estaban solas, bueno relativamente se quitaron las partes de arriba de los traje de baños, quedando topless, una tenía las tetas de buen tamaño con los pezones grandes de color clarito (Natasha) y la otra de tetas grandes pero naturales, con los pezones de color marrón oscuro, con punta gruesa y burda de apetecible, Abel se quedó viéndolas embobado, porque estaban demasiado ricas, ellas lo agarraron buceándolas, pero solo se rieron, le dijeron que si quería podía unirse a la fiesta y echar vaina con ellas, el muchacho lo pensó y al final les dijo que no, que cuando estuvieran listas, se acercaran a la playa para irlas a recoger y a buscar.

Por eso se regresó a donde estaba el bote, tenía una caña de pesca siempre a la mano para relajarse, la preparó y la lanzó al agua, se puso a esperar y dar rienda suelta a sus pensamientos, pero sin querer se quedó dormido, recordó burda el momento de la tormenta y como su padre cayó en las aguas y nunca salió por andar rescatándolo a él, y ese momento que le dijo que iba a volver, nunca lo entendió, pero no vio más porque despertó cuando sintió que lo estaban tocando, cuando abrió los ojos de pronto se encontró a Verónica que lo estaba despertando, estaba totalmente desnuda y mojada por el agua, le dijo que disculpara, que si, que sabe que le gusta mucho lo que ve, pero necesita que se acerque a la orilla para recoger a Natasha que está con las cosas para regresar al pueblo, el chico luego de espabilarse y medio bucear a la morena tomó el bote y se fue camino a la isla, ayudó a las chicas a subir las cosas, y un poco complicado y extrañado porque las muchachas estaban muy cómodas con las tetas al aire libre, ellas lo vieron y le dijeron que estaban acostumbradas a andar top less por que se la pasan en Europa, que si se incomoda mucho que le diga y ellas se la tapan, al final el muchacho les dijo que no hay problema, la lancha arrancó y las chicas acomodadas y con su salvavidas cada una, una de ellas le preguntó por lo que hacía, y él le dijo que estaba pescando, llegó Verónica y le dijo que si la podía llevar un momento a intentar pescar, porque nunca lo había hecho, un poco extrañado Abel, le dijo que bueno está bien.

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Se encuentran los tres en el bote, Abel las ve a las dos mientras acomodan una carnada en el anzuelo y la lanzan al agua, Abel pensó que estarían un rato normalito y luego las mujeres se aburrirían y le pedirían para irse al pueblo, pero a los minutos una de ella vio que algo había picado, las muchachas se emocionaron como burda y empezaron a jalar para sacar el pescado que había picado, Abel se acercó para ayudar, pero al jalar la caña y ver el pescado sintió el sudor frío, miró al horizonte y vio que estaba todo poniéndose oscuro, dejó la caña caer al agua y les dijo a las chicas que había que irse… no pusieron reparo cuando sonó el primer trueno y cayeron las primeras gotas.

El bote arrancó a toda velocidad y se dirigió camino al muelle del puerto, pero el agua del Río que estaba rodeando las islas se puso muy indómita, y así manejar el bote era bien difícil, Abel les grito a dos chicas que se agarran bien para que no se cayeran del bote, y ellas obedecieron, pero vino un brinco del bote por una ola arrecha y una de ellas por la fuerza salió volando por los aires y cayó al río, junto a ella Abel salió volando y cayó al agua, la muchacha salió del agua y se fue nadando lo más rápido posible, pero sintió la fuerza del agua como la estaba jalando hacia el fondo, como si fuera un remolino, igual nadó con todas sus fuerzas, y justo cuando pensó que esta vez el agua la iba a jalar, sintió como una mano la agarró y la sacó, era Abel que la sacó mientras la otra muchacha tenía el mando del motor de la lancha, de ahí agarró el mando del bote de nuevo y salió fue volando a toda chola, pero el agua igual  seguía haciendo el trabajo de complicarle el regreso a los tres, hubo varias maniobras, pero apenas el pueblo se medio veía, el río se ponía bien picado, hasta que en un movimiento se vio un pescado de colores metido en una bolsa con agua, todavía estaba vivo, Abel gritó que lo lanzaran al agua, así lo hicieron, luego de medio abrir la bolsa, apenas cayó el pez vivo al agua, todo pareció calmarse, el río se puso tranquilo y la luz del sol volvió a verse. Las chicas se abrazaron entre si y abrazaron al pobre Abel que estaba esperoladito y mamado del esfuerzo que tuvo que hacer, una de ellas se emocionó y lo besó en la boca. Un beso rápido, pero beso al fin, al final ella se disculpó, que bueno fue la emoción. Más emoción fue la que encontró Abel en la orilla, donde estaba un poco de gente, cuando llegaron se encontró a su padre, que había regresado del fondo del mar, tenía los años que había estado perdido, pero vivo, lo abrazó afectuosamente y le dijo todo lo que lo extrañó, las dos chicas lo vieron y se alegraron por él, y él en agradecimiento las invitó a la fiesta que se armaba en conmemoración al inicio de la temporada alta del muelle, y bueno un par de días antes de que las chicas se fueran de regreso, el muchacho las llevó a la isla a dar una vuelta y a pescar, esta vez fue gratis y las niñas prometieron regresar al pueblo cuando pudieran… cosa que bueno nos daría para otro cuento, aunque ese lamentablemente no sería tan entretenido…

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The Bonus: Abel se encontraba en frente del Rìo, en el mismo lugar donde hace ya unos cuantos años su padre desapareció, tenía el pescado de colores, el mismo que sacó, esta vez le llegó a las manos sabrá Dios como, pero esta vez lo tenía guardado en una bolsa plástica y obvio estaba vivo, se dirigió a la lancha que estaba estacionada en el muelle, mientras el Río se ponía un poco picado, un poco inquieto, mientras caminaba en su espalda estaban los ojos de su madre, y de Natasha, una de ellas dijo que tenía miedo, y la otra le dijo que ella también, pero por amor, hay que confiar. Mientra el muchacho se metió en el bote, que ya estaba siendo embestido por las olas cada vez más fuertes, mientras gritaba al vacío…

Esto por mi padre… qué dices????? le damos???? y así encendió el motor fuera de borda, con fe y mucho miedo, pero como sea, iba a recuperar al viejo…, sabía que se lo debía… además la cara de él cuando le presente a la jeva y le eche el cuento de cómo la enamoró… oh si…

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