RETAZO DE POST DESDE LA MAQUINA DE UNA SECRETARIA CRIPTICA

De las cosas que deberíamos escribir y no habíamos hecho, tenemos esto, dice así.

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Se había levantado temprano, aunque con algo de pesadez, en general a Marisela le cuesta un poco pararse temprano, le viene desde que era muy chica y en general tampoco le había hecho mucha falta hacerlo, ya que había sido desde chica la niña bonita y consentida de todo el mundo, como era demasiado linda, todavía lo es, siempre hizo el camino más fácil, los estudios normales, las fiestas, los novios apuestos y se sacó el premio mayor con su novio Sebastián, alto, buen mozo, cabello largo y demás, obvio que luego de sacar la carrera ambos, el hijo empezó a trabajar en la empresa de su padre y ella, pues estaba dedicada al hogar.

Eso no duró mucho, la crisis llegó y sin piedad le entró  a coñazos a la economía, la empresa del padre de Sebastián se fue a al mierda, y el hijo tuvo que ponerse las pilas, pero en los trabajos que hacía, se le empezó a salir las costuras que la buena vida había maquillado, un poco incompetente, un poco demasiado cómodo y algo nulo, la vida entre los dos se había vuelto complicada por lo monótona en el matrimonio y los malabares que debía hacer ambos para llegar a fin de mes, el apartamento de la familia, dio paso a la casita en la entrada de un barrio, en donde Sebastián se encierra y no sale por sentirse miedoso y algo intimidado porque la realidad estaba a años luz de lo que le habían prometido, debió ser por eso que entre estos dos no había mucha pasión, el sexo se había vuelto algo rutinario, y Marisela se sentía mejor masturbándose a solas que siendo montada a los carajazos y torpemente por su ya cada vez más inútil esposito.

Y bueno llegó el día en que a Marisela le tocó buscar trabajo, porque a su marido, luego de varios trabajos de poca monta y no mucho tiempo de experiencia, estaba parado y los gastos no esperaban, por eso le tocó agarrar un periódico y revisar, luego de desechar las ofertas de comida rápida, de pasar por un lado a las ofertas de las famosas empresas pirámides, y de salir remamada de un trabajo de una tienda donde estaba de pie por 6, 8 y 9 horas, encontró una entrevista a una empresa que pedía personal de oficina, se presentó temprano y se lanzó una buena entrevista de trabajo, igual no tenía muchas esperanzas.

La llamaron a la semana, que había pasado muy lenta, con algunas discusiones matrimoniales por cosas de dinero y otros líos económicos, tomó la oferta más por necesidad que otra cosa, cuando llegó a la oficina le hicieron esperar, luego le dieron la bienvenida y le entregaron sus cosas y su carnét, se quedó de piedra cuando vio el espacio donde estaba descrito su cargo y las palabras “Asistente a la Presidencia” oh shit!

Se montó en el ascensor con unos ejecutivos, los cuales dirigieron sus ojos a su culo redondito y sus tetas paraditas, además de su figura espigada con su cabello largo y liso, y uno le dijo al otro de forma bajita, aunque no lo suficiente para que Marisela no lo escuchara. “vaya con que este es el nuevo divertimiento del jefe Ramos, ese coño e su madre si tiene buen gusto con las mujeres vale, se la va a pasar bien” mientras Marisela sentía una incómoda sensación en el estómago, pero qué mierda necesitaba el dinero y a veces pensaba…. y si eso… fuera lo que necesitaba parta salir de este estancamiento que le tiene a Marisela desde hace un buen rato la cuchara bien acatarrada???? Mejor era pensar en otra cosa, por que sino se iba a poner peor.

Les dieron las instrucción, trabajaba para el Presidente y su socio, tenía que buscar algunos documentos, archivar y ordenar, cuando le presentaron a su jefe, este la vio algo extrañado, pero igual no le paró mucha bolas, de resto trabajar, desde temprano hasta tarde, llegaba a su casa bien mamada y con las malas caras del marido que le reclamaba que él debía proveer los cobres y ella cocina, lo mandó a mamarse un guevo antes de irse a dormir.

Llegó el viernes, cerca de la hora de salida, le pidieron que si podía quedarse un momento más que quedaba un pendiente por allí, como Marisela sabía que su maridito lo más probable estuviera con sus amiguitos de la universidad hablando paja del pasado y extrañando los viejos momentos cuando no tenían que partirse ese culo para sobrevivir, decidió quedarse un rato más, total, no tenía prisa por ir a su casa.

Cuando justo estaba terminando de ordenar todo y al entregar sus últimos informes se encuentra que el socio del presidente, que no había aparecido en toda la semana, se llegó a la oficina y tuvo una conversación bien fuerte con su socio, por cosas de negocios, una plata que se había bajado y que no rindió sus frutos, estos se guindaron a pelear en frente de Marisela, que estaba lejos y no se veía, y ella se quedó de piedra, cuando este par de dos le bajaron un par al tono, se vieron, uno le acarició el rostro al otro, le había dicho que le hizo mucha falta y los dos se han dado un beso… Marisela tragó grueso y se llevó la mano a la boca para que no se le saliera el suspiro, mucho más cuando los besos se pusieron mucho más apasionados en conjunto con las caricias y el despojo de las ropas, hasta que Marisela los vio a ambos desnudos y uno llevando al otro al sofá donde el Presidente recibe a sus visitas, donde luego de colocarlo allí, se lo comió a besos y mordiscos, primero al cuello para bajar a las tetillas y luego al falo erecto y circunciso, el cual se mamó lentamente para hacerlo gemir, luego de hacerlo gemir, le dio la vuelta para penetrarlo y cabalgarlo mientras con una mano libre lo masturbaba, haciendo que ambos gimieran al unísono hasta acabar, cuando se estaban besando post coitalmente a la muchacha que se había quedado como una estatua viendo todo se le cayó la carpeta que llevaba y ella hizo el ruido de caída, se quedó peor… y ahora???? Ambos la vieron, se empezaron a reir, ella nerviosamente, porque se pensó botada par coño, más no fue así, le invitaron a entrar a la oficina…

Desde entonces la vida se le ha hecho más fácil, el trabajo se le ha hecho más relajado, porque terminó de agarrarle el gustico, se queda hasta tarde con el presidente y con su socio, a veces con los dos, como perfecta tapadera y coartada, porque en la empresa se cree que la muchacha es amante de los dos, como muestran algún que otro regalo indiscreto que aparece por allí. Además ella es espectadora de excepción de cómo ese par de dos se poseen furiosamente y ella se imagina siendo el centro de sus caricias y embestidas lo que obvio le excita demasiado y la hace masturbarse furiosamente e incluso le pide a su maridito que la penetre por detrás, lo que pone a su marido a cien y le hace el favor mientras ella se acaricia, muchas veces eso le ocasiona intensos orgasmos. A veces su marido,  o sus amigas le preguntan por sus jefes, ella dice que todo normal, muchos le preguntan, y entre nosotr@s chama, ninguno de los dos no te han propuesto nada indecente, no joda serán par de maricos, ella se toma una birra bien fría y solo piensa mientras ahoga la sonrisa, si tan solo vieran lo que veo yo…

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Ah la nueva secretaria, Miranda, no le ha tocado nada fácil, desde que empezó a trabajar en el despacho del señor David Wayne, le ha tocado difícil, porque el muchacho es un poco olvidadizo, medio espalomado, se pierde por horas, a veces llega malhumorado y además es muy exigente, su empresa ha tenido algunos altibajos económicos y eso le molesta sobremanera, a veces ella no tiene la culpa, solo está en el momento equivocado y el sitio equivocado, pero se lo ha sobrellevado muy bien, por lo menos ha durado mucho más que otras chicas que salen del sitio llorando y mentando madre cuando el señor Wayne les pega cuatro gritos y se descarga con ellas, Miranda ha recibido su ración, y más de una vez ha pensado en estrellarle una cachetada para bajarle dos, pero se contiene, aunque le cuesta un poco más con cada grito.

Hubo una investigación porque en la empresa se perdieron unos reales por unos proyectos que salieron como mal y nadie responde, por lo que se contrataron unos abogados y unos asesores que revisaron las cosas y los libros de arriba hasta bien abajo…

Se encontraba Miranda algo aburrida, porque su jefecito no había aparecido en todo el día, cuando apareció un abogado, que quería hablar con el señor Wayne de forma urgente, Miranda le dijo que no se encontraba, que viniera más tarde, el señor muy airado, dijo que no, que lo esperaría, porque tenía muchas cosas que hablar con él, en su maletín estaba abarrotado de papeles, planos, tanto así que se la caen varios y allí se ven unos artefactos, ella los reconoce, el tanque, el planeador, el cinturón con los aparatos, todos pertenecientes al justiciero oscuro.

Bueno ya lo viste, lo se todo, quiero una pensión, unos millones de dólares y algunas otras cositas, por mi silencio. Mientras Miranda se recuerda se hace unos recuerdos…

Eran los disturbios de unos años atrás, donde se armó una escaramuza en toda la ciudad, un poco de facinerosos que hicieron un poco de desastres con destrucción, con vandalismo y algunos asesinatos, una época demasiado ruda, donde los ciudadanos estuvieron expuestos, hasta la aparición del más allá del justiciero oscuro.

Y Miranda estaba intentando llegar a su casa, pero es interceptada por unos vándalos que la vieron y la empezaron a perseguir, mientras ella corría por su vida, pero terminó en un callejón rodeada y sin salida, le dijeron que primero la iban a coñacear, luego se la iban a coger y luego la iban a joder, cuando le iban a dar, apareció el justiciero… se armó una coñaza, donde los vándalos llevaron coñazo del bueno. Cuando ella se incorporó estaban todos noqueados y el justiciero oscuro en medio de ellos heroico, como para una foto, luego desapareció.

Miranda regresó al ahora, donde el hombre de frente le estaba diciendo un poco de cosas y ella lo interrumpe y le dice…

Ya va, tu me andas diciendo que mi jefe es un vengador, un justiciero y un ejecutor de maleantes, y no solo eso, suponiendo que eso es verdad, tú te atreves a chantajearlo o amenazarlo???? Te puedo decir de pana y todo, suerte con eso… el hombre se queda de piedra y sencillamente se va, no sin antes dejarle los planos y toda la evidencia.

Unas horas después llega su jefecito medio hiperactivo y medio ladilloso, formando peos por aquí y por allá, ella lo ataja y le dice, un momento, me le bajas dos que primero, mostrando unos planos del mega tanque de ataque, tienes que pensar en organizar mejor tus archivos… pero eso lo hablaremos luego.

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Matilda siempre había sido una mujer, bastante cerrada hacia si misma, tímida y de pocas palabras, era bonita más no despampanante, lo que le ha ocasionado no pocos sinsabores en la vida, había logrado una carrera universitaria, pero no había llegado muy lejos, porque se había quedado callada en momentos donde debió levantar la voz y no lo hizo.

Pero había conseguido un trabajo con un reputado ejecutivo de negocios que tenía que organizar muchas cosas y necesitaba algo de ayuda, el ejecutivo era bastante relajado y un poco tímido, pero sus visitadores y clientes eran bastante ladillas, muy agresivos y demasiado inmamables, los cuales le provocaban dolores de cabeza tanto al ejecutivo, como a Matilda, se llevaban bien, pero ella siempre sentía que había algo que faltaba, lo cual él no se molestaba en explicarle

Ya era tarde en la oficina, y Matilda estaba para irse, cuando llegó un señor, muy airado, pidiendo ver a la ejecutivo de forma inmediata, ella intentó impedirlo, pero el ejecutivo que estaba en su oficina y no había salido, le dijo que no había problema, que se podía retirar, que él cerraba.

Matilda se fue camino a su casa, pensando en lo mal que le caía ese tipo, ese cliente en particular era demasiado déspota, coño e su madre, echón y mala sangre, de lo que sabía y había revisado, tenía varios negocios que se veían turbios y le habían encargado al ejecutivo que debía limpiarlos para el fisco, o sino lo ponía como cómplice, en general el tipo era un hijo de la grande…

Sus pensamientos se detuvieron en seco, cuando metió la mano en su cartera y se dio cuenta, se le habían quedado las llaves de su apartamento en la oficina, luego de mentarse la madre, no tuvo más remedio tenía que regresarse a la oficina y ligar que el jefe no se haya ido, porque no había otra copia de las llaves de su casa.

Llegó a la oficina y vio la luz encendida, se alegró, subió las escaleras y llegó a la oficina, cuando abrió la puerta, se lo encontró…

Su jefe cubierto de sangre, tenía un cuchillo, el señor estaba amarrado a una silla y tenía ya varios tajos en el cuerpo, de los cuales estaba saliendo sangre a borbotones, el tipo la vio y empezó a gritar auxilio por la mordaza, el jefe la vio y con los ojos neutros le extendió el cuchillo, ella lo tomó y luego de agarrar las llaves de su apartamento y guardarlas en su cartera se acercó al hombre amarrado, y levantó el cuchillo, dio varias puñaladas de forma un poco torpe, ya cuando decidió repetir con una de esas tipas que le ladilla la vida, había agarrado mucha más maestría en le manejo del cuchillo y donde asestar los golpes. Además de sentir el bienestar al dar las puñaladas, así fue que este par tuvo una relación de trabajo, mucho más interactiva y más sana, bueno sanamente psicópata, pero algo es algo y este algo era bastante provechoso.

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Para Rosaura, los días de los secretarias no eran muy especiales que digamos, hasta que conoció a Alex, su jefe en la compañía, era demasiado apuesto, deseable y le encantaba obtener lo que deseaba, pronto empezó a desear tener muy cerca el cuerpo moreno de Rosaura totalmente desnudo y dispuesto a ser tomado, luego del trabajo, vendrían las cenas, las salidas y los polvos en los hoteles dispuestos para ello.

Claro, el detalle es que Alex está casado, él no va a dejar a su mujer porque ya tienen años de relación y descendencia, pero Alex está mal pegado con las caderas de la morena, esos pechos deliciosos y duritos con puntiagudos, y obvio esa manera tan adictiva de coger de la muchacha cuando se inspira y se excita un poco más de la cuenta.

Claro que a Rosaura no le hace mucha gracia tener que estar compartiendo pipe con una persona que para más ñapa tiene la prioridad, no le agrada para nada ser la segunda, la otra, el cacho de la relación, pero Alex no está muy acostumbrado a que le digan que no, por eso cuando ella se perdió, el salió y la consiguió, la acorraló, la besó y se la llevó a una camita donde la hizo gemir y acabar un buen rato, esto no estaba en los planes.

Así que ese día de la secretaria, apareció, Alex ya le dijo que se iban a un sitio adecuado luego del almuerzo, así que no trabaje mucho, ya que en la tarde él trabajará mucho con ella, se lo tomó no muy bien que digamos.

La mañana pasó lentamente, mientras ella veía ese número de teléfono que no tenía nombre anotado en un papel, luego de un par de dudas, lo marcó y le dio a llamar.

Ya a la tarde se encontraban ambos en una habitación con Jacuzzi de una famosa cadena de hoteles para pasión, Alex estaba pegado como un chivito en los pezones endurecidos de Rosaura, mordiéndolos y chupándolos haciendo que ella ronroneara como una gatita y perdiera poco a poco el control de la situación, hasta que ella le pide por favor que necesita ir al baño, que la espere que ya va.

Entra al baño, se acicala un poco, saca de la cartera un papel escrito a computadora, de uno de los cuartos que hace de depósito y que da a un pasillo, abre la puerta, allí esta ella, la esposa de Alex, la ve con un poco de arrechera, y algo más, Rosaura le da el papel, ese que da a entender su renuncia, mientras sale con sus cosas por el pasillo.

Mientras se empieza a vestir en el pasillo en soledad, se escuchan los gritos y los reclamos de la muchacha mientras camina en dirección a la salida del hotel, por si acaso tiene las llaves del carro de su ex jefe el cual usará para irse a las cercanías de la ciudad.

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Se encontraba como siempre sola en el fondo de la oficina a la cual siempre ha ido a trabajar por años y años, oyendo la música que salía con ruido de nieve del viejo radiecito que tenía al lado de la máquina de escribir que usaba para transcribir sus obligaciones, que no eran muchas que digamos, no habían computadoras, no televisores, nada de tecnología, todo decadente y burda de analógico.

Se encontraba limándose las uñas y pensando en cualquier cosa, cuando entró una persona, preguntó si esta era la oficina 101, la señora asintió y la persona entregó un paquete cerrado, ella lo abrió, estaba la ofrenda convenida y un nombre anotado, la señora preguntó si estaba seguro de que quería lo solicitado, mire que hay mucha gente que luego se arrepiente, la persona dijo que estaba segura, mucho más que segura, el encargo se lo merecía, la señora guardó el pago, tomó el nombre anotado y lo tipeó en la máquina de escribir, que tenía una hoja con unos cuantos nombres ya escritos, la persona dio las gracias y se fue rápidamente del sitio.

La señora terminó de escribir y se dijo, si supiera que la persona que encargó vino un par de días antes para encargarla a ella, ni modo diferencias irreconciliables… vio a la muerte entrar a la oficina, tan fría, pálida y escalofriante, la señora sacó el papel de la máquina de escribir y se lo entregó, la muerte leyó los nombres antes de hacer arder el papel, tomó su hoz y salió en camino a empezar la colecta de los muertos, mientras la señora se fumaba un cigarro y pensaba de cuando en cuando meter su propio nombre en la lista, tu sabes como forma de retiro bien pagado.

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Le habían dicho que el jefe de la compañía era un hombre demasiado exigente y burda de molesto, que estaba acostumbrado a que se hicieran sus órdenes de forma rápida y efectiva, y como ella venía recomendada de otros trabajos, pues tendrían unas cuantas expectativas encima, muchos le hicieron una recomendación que aplicó a regañadientes, más luego del primer día de trabajo y una indirecta de su jefe, pintarse el cabello de rubio. Por eso al día siguiente una cabellera rubia casi platinada adornaba su cabeza.

El trabajo iba normal, llegaba temprano, organizaba archivaba, llevaba los clientes y asesores, organizaba la agenda y le hacía la vida más fácil a su jefe que se la pasaba hablando por teléfono y formando peos a todo el mundo, a ella casi ni la veía, era mejor para ella, no le interesaba mucho tener contacto con ese tipo, solo lo necesario.

Pero un día pasó algo, la compañía invirtió unos reales en acciones de la bolsa, y esos reales se perdieron por un mal cálculo, la información estaba mal hecha, el jefe vino y apareció en la oficina hecho un huracán de arrecheras, despidiendo a todo aquel que se le atravesara en su camino, llegó a la oficina y vio a la secretaria que estaba organizando sus archivos para el trabajo, el jefe la vio y se le fue para encima buscando de besarla, obvio que ella no se dejó y le zampó una cachetada que lo dejó como down, cayó de rodillas y empezó a llorar, que ya era un niño débil y mal criado que no estaba acostumbrado a perder, ella le dijo que no había rollo que todo se arreglaría que saliera y tuviera fé, él le creyó, le abrazó y le dijo que iba a confrontar la verdad, ella le animó y le dijo que así era, lo vio irse directo a las fauces de los acreedores que lo despedazaron y lo mandaron a la miseria, mientras ella usaba los datos que tenía en un pendrive para sanear las finanzas, subir los precios en la bolsa y asfaltar su camino rápido hacia la vice presidencia, porque era momento de sacar plata de su propio esfuerzo, y así fue.

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