Esta vez son varios relatos inconexos inspirados un viernes de cola en la autopista a la altura de Ciudad Universitaria… así que los uno para postearlos en uno.
Y dice…
I
Dimitri Fernando y Svetlana Josefina llegaron a esta nación del señor gracias a que sus padres no lo pensaron dos veces en irse de su Unión Soviética natal cuando empezó la carrera-suicidio armamentista con los Estados Unidos, estuvieron unos años viajando en u circo haciendo de trapecistas y los niños aprendieron el arte, se supone que iban a seguir la tradición pero al llegar a Venezuela decidieron quedarse y establecerse en esta nación, debe ser por el calor, por poder beber más cerveza que vodka o que el padre estaba prendado por una negra barloventeña de pronunciadas curvas… lo único malo fue que el ruso tuvo que agarrar un oficio diferente, gracias a los contactos de un pana portugués se hizo panadero, aunque no pudo agarrar el acento para pasar desapercibido… aunque no importaba, la cajera era holandesa, uno de los de mantenimiento era alemán y quien reparaba los hornos era de la República de Mozanbique
Los niños crecieron y al ser adultos iban a estudiar a la universidad, pero la quiebra de la panadería de las naciones unidas obligó a posponer sus planes, como tenían algo de experiencia en manejo de la motos mortales, decidieron probar como mototaxistas, enrolándose en la línea del centro de Caracas empezaron como novatos pero a los dos días podían enfrentarse a esta urbe inclemente y sus vías atestadas de vehículos y conductores obstinados… enfundados cada uno en un ciencito prestado cruzaban la autopista en plena cola de Montalban a Altamira en 15 minutos, iban entre las camionetas por la Francisco de Miranda con una gran soltura sin detenerse. La Baralt no era gran cosa para los dos y podían intercabiar vías, mientras esquivaban los carros por puestos y camionetas, mientras hablaban por celular, es por ello que se hicieron de un buena clientela que los conocía como los mototarxistas…
Pero sin embargo no todo fue bueno, fueron víctimas de varios intentos de atraco, pero todos infructuosos, escapaban de balas, atracadores en otras motos conductores que les tiraban el carro y otras menudencias, el negocio no era malo, pero ya estaba como ladilla… un día les llegó una llamada, sus padres que estaban en otra ciudad les informaban que el negocio clandestino que tenían explotó y volvían a la buena vida, por supuesto los dos se alegraron y decidieron irse a celebrar…
Justo cuando iban por la autopista en el segundo piso, cuatro motos intentaron trancarles el paso, les empezaron a echar plomo y ellos hacía lo posible por esquivarlos, se metieron por el canal rápido y tuvieron la sorpresa desagradable que una pick up estaba atravesada, ni siquiera pudieron frenar y los dos chocaron bien rápido…
De inmediato los dos hermanos empezaron a dar vueltas como mortal de clavado, cuando cayeron al pavimento de cabeza, se sujetaron por las manos y utilizando la inercia de ambos con un movimiento gimnástico al mejor estilo Nadia Comaneci dieron otras vueltas o brincos suaves con estilo, más por la calle ante la mirada asombrosa de los conductores y los atracadores, al cuarto brinco, dieron con un poste, del cual se agarraron y dieron un giro transversal para acomodarse, Svetlana al ver que venía una gandola en sentido contrario en el primer piso con el respectivo lonaje le aviso al hermano con una seña y con un par de giros mortales en vertical cayeron encima de la lona que era muy acolchada y estaban de un cómodos mientras los de arriba vieron todo con cara de incredulidad…
El celular llamó, el padre les preguntó donde andaban, y ellos dijeron… ya vamos para allá mientras un reportero les tomaba una foto, para sacar un artículo, sobre los anónimos mototaxistas cirquenses…
II
Jhondeiker Ramiro Hernandez, estaba muy contrariado esa tarde, gracias a una cola imprevista que le había echado a perder sus cálculos de matemático del tiempo se encontró que a las 5 de la tarde le tocaba subir a Guatire con un autobús lleno de pasajeros amargados por un día de trabajo muy duro por poca… y lo peor era que manejaba él… ni siquiera podía colocar sus bandas de Jazz ya que los pasajeros demandaban una salsa cartel, cuando no era reaggeton de moda.
Apenas llegó al terminal, vio como una marabunta de gente desesperada parecida a una jauría de chacales en celo se montó por todos los agujeros que habían disponibles en el autobús, las puertas y ventanas eran invadidas por gente que estaba desesperada por largarse antes de la noche y poder llegar a su casa temprano, para así medio poder descansar, fue tanto así que Jhondeiker se le subió un loco de estos por la ventana del conductor, el pana pensó que lo podía atracar, pero el muchacho solo quería el puesto de copiloto…
Como si la vaina no fuera más ladilla, el cielo estaba negro así que mientras iba en movimiento vio que en plena avenida Bolívar ha caído el mega diluvio, una cosa de 20 eternos minutos y muchos milímetros pluviales, por supuesto eso hizo que toda la Francisco Fajardo se trancara y muy horrible, la cola se hizo kilométrica en conjunto con la congestión en salidas e incorporaciones de tránsito…
Jhondeiker iba con su encava Verde manzana más o menos por la altura del Márquez luego de hora y media iendo a 5 Km/h cuando recibió un mensaje de su pana del alma Enderson Alejandro, algo así como “coño el mío agarra el dato ahí si puedes, desvíate por la California y agarra por la cota mil que hay un choque que tapó la vía hasta el Márquez pero del resto lo que está es criminal…”
La mentada de madre que pegó se escuchó en todo el microbús, si ese mensaje hubiera llegado 5 minutos antes hubiera podido agarrar la salida, pero ya la pasó y la próxima era la del llanito y allí faltaba un largo rato… y para más ñapa empezó a llover más duro…
Luego pasó una vaina muy extraña, el agua de una quebrada que estaba al lado de la autopista empezó a crecer de forma muy rápida, pero no pasaba la vía, todos se extrañaron porque el agua por si sola se retuvo, hasta que de pronto se hizo una gran ola que empezó a pasar a la autopista para el horror de todos los que estaban en sus carros que salieron corriendo como locos.
La ola agarró una forma extraña, debido a que iba a velocidad creciente, más sin embargo pasaba entre los carros, Jhondieker vio como la ola levantaba un camión de quesos atravesado en la vía y se dijo, o es ahora o es nunca…
A pesar de los gritos de horror de los pasajeros, se cambió de vía moviendo con el parachoques el corsita que estaba a su lado y se atravesó a la ola que venía y que estaba muy alta, el agua de la misma se metió por debajo del Encava y lo levantó con gran rapidez y violencia, allí Jhondeiker por instinto le metió chola al Encava y pasó algo inimaginable, el autobús se quedó montado en la cresta de la ola mientras esta venía y pasaba entre los carros estacionados en la cola ante la mirada incrédula y envidiosa de sus conductores…
El muchacho estaba como entusiasmado y alegre, los pasajeros luego de la histeria, se calmaron y se acostumbraron al cambio de altura porque andaban rápido, pero había un problema, había un puente a 1 kilómetro de distancia que estaba a nivel de la ola y podía causar un accidente, ya que la ola iba como muy rápido, por eso Jhondeiker empezó a meter freno para que la ola de forma extraña fuera un poco más lenta, pero no bajaba la altura, así que por no dejar cruzo con el volante del encava y la ola se fue a la derecha y cayó justo en la incorporación para el Llanito sin que los pasajeros tuvieran un solo rasguño…
Así las cosas el Encava volvió a rodar en asfalto en ruta a vía libre por lo menos hasta la autopista, mientras Jhondeiker solo pensaba en dos cosas: una, mi amor cuando llegue te voy a dar lo tuyo, lo cual le mando en un mensajito de texto y dos, colocarle en la parte de atrás del bus… el regreso del bus surfer Jhonder…
III
Alejandro y Angie estaba cumpliendo años de noviazgo, para varias parejas es una fecha buena pero en este caso era toda una maravilla cercana a la supervivencia teniendo en cuenta sus constantes peleas, desconfianzas, espionajes de parte y parte y por supuesto los amigos y padres que hablaban mucha paja… pero ellos tenían algo… o debían tenerlo, ya que luego de varias peleas muy feas terminaban haciendo el amor muy fogosamente y cuando terminaban en un explosivo orgasmo, era como si les hubieran dado al Reset porque todo regresaba a la normalidad… por lo menos por unos días.
Así que esos días era para mucha felicidad, de no ser porque llegó una ex novia de Alejandro que se antojó de echarle a perder el aniversario apareciendo de repente en una fiesta que estaban los dos y que quiso darse los besos con el muchacho estando bien rascada, por supuesto vino Angie y le dio su buen par de cachetadas y su buena insultada, pero luego le formó rolo de lío al pobre Alejandro que ni pendiente estaba con la muchacha, pero como el peo se lo formaron bien arrechamente, el muchacho se molestó y mucho, así que decidió irse de la casa de los padres de Angie, ella decidió seguirlo y tratar de hablar con él, mientras tanto Alejandro se montaba en la ranchera que su padre utilizaba cuando trabajaba de mariachi internacional en cojunto con un peruano, un boliviano y un chino y con la cual sacó a la familia adelante gracias a ese negocio del cual le quedó la ranchera; y se fueron discutiendo por la autopista…
En plena pelea, se encontraron a unos amigos en la autopista, su carro se había tirado tres peos y quedó en la vía, se reconocieron y se montaron en la ranchera verde con amarillo y negro y siguieron, hasta que llegaron un punto en que el carro no se movió más gracias a un accidente con una gandola que tapó todos los canales. Mientras tanto la discusión entre Angie y Alejandro seguía muy apasionada y se dijeron de todo, hasta que llegaron y se dieron un beso muy apasionado, con un entrecruce de lenguas que parecían unas serpientes, en la presencia de sus amigos, que se llamaban Arturo y Yolimar que también eran novios, se metían mano mientras se besaban, lo que hacía que estos también se dieran lo suyo…
Al rato Alejandro y Angie se fueron a la parte de atrás de la Ranchera donde la chica se bajo los pantalones y el hilo rojo que cargaba del día anterior, el vino, se monto encima de ella y la penetró, suave pero firmemente para luego colocarse de lado y empezar a moverse rítimicamente, las manos del muchacho se fueron por debajo de la camiseta de Angie a quien le bajó las copas del sostén y empezó a acariciarle los pezones erectos… mientras tanto en la parte del frente, Arturo manejaba la camioneta y la movía unos pocos metros cada vez que se movía la cola, mientras tanto Yolimar se había metido de su lado y le daba su buena dosis de cariñito con un mamerto eléctrico que tenía al pobre muchacho bien tenso…
Mientras Alejandro seguía dándole con todo a una jadeante Angie, veía a su alrededor, una familia con cara de cansancio que iba amurruñada en un carrito, un autobús lleno de gente atormentada con un reaggeton abortivo a volumen obsceno, un intenso que iba solo en un carro intentando tocar batería de aire como Lars Ulrich, entre otros, mientras tanto Yolimar se había quitado parte de la ropa y una de las manos de Arturo la recorría lascivamente…
Luego de acabar Angie y Alejandro, ellos se vistieron y se fueron para la parte de adelante, mientras Arturo y Yolimar se fueron para atrás y decidieron hacer un 69 donde se chuparon y mamaron como hace meses no lo hacían, adelante Angie vino y como de regalo de reconciliación le realizó una pajita al muchacho que iba con ganas de más, mientras tanto los fluidos vaginales del Yolimar caían en la cara de Arturo y luego de un rato el pene de este explotó en la boca de Yolimar que se lo tragó todo…
Luego de eso la ranchera pasó por el punto del choque donde los de Servicio de rescate los vieron con cara de alucinados antes de emprender el resto del viaje, mientras Alejandro manejaba Angie se fue para la parte de atrás para descansar un rato al lado de una Yolimar desnuda, al verse se dieron unos besitos y se metieron un poco de mano para calentarse y seguir con sus respectivas parejas, en la entrada de Guarenas dejaron a Arturo y a Yolimar, con la promesa de que cuando pasara otra cola volverse a ir juntos en la Ranchera, lo que no pasó porque cuando llegaron a la casa dejaron la ranchera en el estacionamiento, pero un deslizamiento de tierra se la llevó en derrumbe y terminó metida contra una pared en el Simoncito que estaba abajo en el sector… así que bueno, se llevaron la Wagoneer del tío de Arturo.
IV
Otra cola más, por supuesto otra discusión más, desde que se casaron, el pobre Jhon estaba bien ladillado con todos los reclamos que le hacía su esposa, que si no alcanzaba el dinero, que se la pasaba mucho con sus amigotes bebiendo caña, que tenía una fulana por ahí, que no le prestaba atención, que ya no era como antes, entre muchas otras eran sus reclamos constantes, a pesar que ella dejó de trabajar, se estaba poniendo gorda como una vaca y cada día era más irritable por idioteces cada vez más insignificantes…
Es por ello que luego que vio que todos los carros empezaron a bajar la velocidad el muchacho se tragó una buena mentada de madre y empezó a calarse su gran chaparrón, como una repetición en Stereo y a alto volumen, las mismas quejas… pero todo explotó cuando ella vino muy oronda y le dijo…
“es que no se que te vi para casarme contigo”
Allí los ojos se le pusieron rojos y la arrechera le dio bien duro, tuvo muchas ganas de agarrar a su mujer, entrarle a coñazos, estrangularla, tirarla del carro y otras cosas más, pero mejor decidió salir de carro y con cara de demencia aguda irse caminando por le hombrillo de la autopista, haciéndose el sordo con los gritos de su mujer que se asustaba cada vez más mientras se alejaba caminando como alma en pena…
El pobre Jhon tenía un torbellino de ideas en plena eclosión cuando se encontró frente a un Centro Comercial, se le hizo un poco difícil pasar la verja para llegar a la avenida, pero pasó y se metió, empezó a caminar entre los pasillos con un refresco en la mano cuando llegó al cine, vio que pasaban la última de Tarantino, Inglourious Basterds y sin pensarlo se metió a verla, durante 145 minutos se olvidó del mundo que lo tenía tan amargado y salió de la sala con mucho mejor humor..
De allí al salir se encontró una tienda de discos y al entrar se llevó tremenda sorpresa, un box set de Led Zeppelin en oferta, por supuesto se lo compró, pero no tenía como oírlo, se acordó del repro de carro y decidió que… qué coño intentaremos la lucha, se fue por la autopista y encontró todos los carros en el mismo sitio, así que vio a su mujer metida dentro de su carro con los ojos muy llorosos… pero cuando lo vio caminar hacia ella con cara de alucinado, salió corriendo y se abrazaron muy fuerte en todo el medio de la autopista…
Luego entraron al carro el puso su Cd y pasaron la cola de forma muy animada, bajo las notas pesadas rudas y densamente armoniosas como el cielo del dúo Jimmy Page y Robert Plant, por supuesto llegaron a la casa y se metieron en la cama para hacer el amor fieramente, mientras los espíritus pensaban que no había desastre incurable que no pudiera arreglar una película de Tarantino y un Dazed and Confused a todo volumen…
V
Yessica y María Eloisa crecieron juntas ya que vivían casi que en la misma casa del barrio, se contaban todo y compartían muchas cosas, menos los novios, aunque como ellos era muy diferentes no había lío, en general tenían en común dos cosas, una su afición a escuchar punk y la otra que tenían un culote que Dios se lo guarde, lo que hacía blanco de las miradas lascivas de aquellos que deseaban perderse en esas voluptuosas curvas que el señor les había dotado a esas chicas Yessica era una negra toda finita, y María una morenaza…
Pero las cosas se complicaron un poco, debido a que no querían seguir el ejemplo reinante del barrio de irse a vivir con el jevo de turno apenas tuvieran los 18, decidieron buscar trabajo, pero al ser bachilleres nada más no consiguieron nada bueno, porque trabajos de ficheras les llovieron que jode, así que no tuvieron más remedio que trabajar por los momentos como vendedoras en la autopista…
Por supuesto les dieron para empezar un punto muerto que no vendía mucho, pero como las chicas no eran pendejas, pues nada mejor que unos buenos escotes, una téticas paraditas y unos jeans ajustados para empezar a andar el negocio, con eso cuando se hacían las colas salían ellas hechas las paisas para vender cualquier clase de mercancía que volaba en minutos gracias a ese poco de tipos que les compraban de todo solo por una sonrisa y a veces un piconcito, además hasta la cola les daban, siempre había un cristiano que se les ofrecía para un aventón, alguno que otro les hacía una proposición indecente, y ellas generalmente se hacían las locas si el tipo no les provocaba, aunque de cuando en cuando se daban un gustico…
Pero como todo no podía ser bello tenían un problema, unos motorizados que pasaban todos los días por ese punto y no perdían oportunidad de pellizcarle las nalgas a cualquiera de las dos, pasaban y apenas veían una se acercaba y agarra tu pellizco, eso las molestaba y de muy mala manera, lo que no sabían era que el que pellizcaba se le armaba una erección que tenía obligatoriamente que bajar con un pajazo…
Pero ya las chicas estaban ladilladas de esa paja, así que en una de esas que aprovecharon un par de camioneros a quienes les provocó echarles una cogida, vieron que tenían unas coderas, les pidieron si les podían regalar unas y los muchachos no vieron porque no hacerlo… ya tenían como vengarse las muchachas…
El día siguiente Jefferson Arnaldo Ramírez Dos Santos estaba en su parada de moto taxi esperando carrera, cuando lo llamaron por teléfono, una carrerita de 100 lucas esperaba por él y lo mejor tenía que pasar por la autopista, el saber que pasaría por donde estaban esos dos mujerones, le hacía sentir un calorcito en toda la cabeza del machete…
Así que agarró su moto y se fue, dio la vuelta completa a propósito para agarrar el inicio, entrompa la autopista y justo en el mismo punto ahí las ve… esos dos pares de nalgas que lo vuelven loco y para más ñapa están casi juntas, dejó la moto recta y con los brazos en forma de Cristo redentor se preparó para sentir la gloria…
Solo se acordó de recibir un rolo de coñazo en el pecho y perder el equilibrio, la moto salió volando y se estrelló con un 350, el pana gracias a que tenía el casco solo sufrió unos coñazos leves y alguna contusión, pero ver a esos dos mujerones advertirles que si seguía con la ladilla les iba a dar con algo más duro, le hizo aprender la lección, mientras ellas se iban con un taxista que pararon en plena autopista para irse a buscar más mercancía…
Fin.